Pic not (that much) related II

Anime es negocio. No hay que olvidarlo: el dinero es lo que mueve al medio, el dinero es lo que permite el financiamiento de nuevas producciones, el dinero es lo que da de comer a los cientos y cientos de personas que -día a día- dedican sus vidas a la creación de mundos infinitos. Sin embargo parece que muchos "seguidores" del medio, en auténticos disparates, manifiestan disgusto ante la parafernalia que lo rodea. Manifiestan disgusto ante lo obvio y de manera paradójica, pues si el mercado ha crecido en los últimos años es gracias al impacto comercial; pues si pueden disfrutar de contenidos que hace 15 o 10 años eran inviables, es gracias a esta expansión y segmentación de mercado.
Hablar de "anime comercial" es un pleonasmo: toda producción tiene como finalidad generar ganancias, este no es un medio que viva de caridad o de nobleza artística. A nadie le gusta hablarle a la pared: anime es comunicación y todo discurso necesita un auditorio (existe animación japonesa experimental desde hace más de 40 años, ahí SÍ hablamos de proyectos "por amor al arte", pero ese es un medio completamente diferente).
No hay producción que no conlleve estudios de mercado o -por lo menos- la seguridad de que habrá un público que esté dispuesto a pagar por ella. Se habla mucho de bajas ventas en DVDs y BDs, pero se debe considerar que, si bien cada producción es una apuesta (no es posible saber cómo reaccionará el público al 100%), la inversión siempre (o casi siempre) se hará considerando cierto margen de utilidad. Por supuesto, el potencial comercial de una producción varia con respecto a sus contrapartes pero TODAS, desde las que generan ropa interior con la imagen de sus protagonistas hasta las que llegan a competir en festivales (que no siempre una cosa desacredita a la otra) son necesarias para que el medio siga en pie… más las primeras que las segundas.
El hecho de que un título, por ejemplo Aoi Hana, quede muy por debajo en unidades vendidas con respecto a Ponyo o One Piece no quiere decir que sea un fracaso (de ser así, el 90% de las producciones serían un fracaso desde hace más de 10 años, cuando comenzó la segmentación en serio), sino que su margen de ganancia fue calculado (más o menos) a ese nivel. Sería completamente irracional que un comité de producción (en el que suelen estar involucrados estudios, compañías de juguetes, disqueras, cadenas de televisión, etc.), que tiene a su cargo el trabajo de cientos de personas, apostara millones de dólares en un proyecto que no dejará ganancias (incluso un proyecto tan disparatado -a simple vista- como Endless Eight está considerando ganancias… y más si hablamos de la dupla KyoAni-Kadokawa, una de cuyas mayores virtudes es aprovechar al máximo el potencial comercial de sus productos).
Por otra parte, pocos suelen recordar que los índices de audiencia importan relativamente poco para buena parte de las producciones televisivas que genera el medio. Quien observe los ratings de 10 o 15 años a la fecha, observará tendencias muy similares: los primeros lugares siempre, siempre serán para las producciones familiares, mientras que buena parte del mercado se mueve entre los dos puntos porcentuales de rating, pero eso es suficiente: la emisión en TV de este tipo de producciones tiene como finalidad hacerle difusión a los DVDs y BDs de la serie (así como a su parafernalia), ahí es donde se recupera la inversión dado que, a diferencia de otros países, los comités de producción de una serie anime le compran a las televisoras los espacios para emitirlas…. ¡y a precios exorbitantes!, al grado de que buena parte del presupuesto se va en la compra de espacios en TV (de ahí que muchas series se emitan en horarios de medianoche o madrugada, porque son más baratos).
Esta relación de dependencia entre las cadenas de televisión y los comités de producción ha dado lugar a un sinnúmero de abusos, y es la responsable de los altísimos precios de DVDs y BDs en R2. Esa es la razón por la que se buscan vías alternas de difusión, como las OADs, Niconico, etc.
El mercado está cambiando. Lentamente -y aún con muchos defectos-, pero está cambiando (incluso en los EUA, aunque les costó sangre no haberse dado cuenta a tiempo de que los productos del medio no pueden "venderse" como un producto audiovisual cualquiera). Y si el medio está cambiando, entonces nuestra posición como seguidores también debe cambiar. Ante un mercado tan grande y segmentado (que aún, ¡oh ironía!, sigue siendo pequeño) no basta con sentarse pasivamente ante el monitor a ver anime como si de una droga se tratara y criticar sin ton ni son: es necesario estudiarlo en todos sus aspectos y en especial en su faceta comercial, pues es ahí donde se están gestando los cambios -en forma y fondo-.







Hablando de números “http://www.mcanime.net/noticias/leer/especial_productor_de_fma_como_hacer_un_anime_exitoso/5897″. Tómese con las debidas reservas, ya que no pude encontrar la fuente original, pero de todas formas, el punto es, dinero es dinero y uno no es más que un pez.
Hay muchas cosas que me gustaría decir y citar, pero creo que me limitaere a citar la apreciación, -desde el punto musical)- que sigue un mismo enfoque, que dio el guitarrista de MONO:
Taka: …”Por supuesto el negocio es negocio y la música es música pero todos necesitan dinero. No quiero hacer música por el dinero, pero necesito dinero. El balance es bastante extraño. Si alguien toma mi sueño, algún tipo de sello major, si quieren controlarme como: “Tienes que escribir una canción corta para hacerla un éxito” o algo, diría “¡No!” Pero si no tuviera dinero, tendría que encontrar un trabajo y no podría concentrarme en hacer música. El balance es algo como eso.”
Sep, aunque lo que se hace en la red, a las descagas me refiero, no es muy bien visto por los japoneses. Literalmente, es robar y tienen razón. Pero de otra manera el deleite de nuestros sentidos no sería posible. Tienen razón: Negocio es negocio y todos necesitamos dinero incluso cuando estás palabras tan antiguas nunca desaparezcan de nuestro vocabulario, las cosas son así. Aveces desearía que algunas cosas fuesen diferentes…
saludos