Las puertas del reino

Octubre 10, 2009 | Notas del Día, Anime |

—אהיה אשר אהיה— respondió Dios a Moisés.

—Y esto es lo que tienes que decir a los israelitas:
"אהיה me ha enviado a ustedes."—

- Éxodo 3:14

 

 

Su nombre es Malkuth, y le da sentido a todo. Malkuth es El Reino, el sitio donde se manifiesta la presencia de Dios. Malkuth no nace de Dios, pero le permite existir. Malkuth no es Dios, pero gracias a Malkuth, Él es. Malkuth es El Reino, La Novia a la que aspira la Divinidad para mostrarse ante los hombres, para que los hombres crean en Ella, para que Ella exista.

En Malkuth, Dios toma forma en nosotros y en el mundo. Malkuth es esa idea imponente de Dios que nos oprime y deleita. El Ser Supremo de nombre desconocido. YHWH. HaShem. Pero en Malkuth su vocativo es distinto…

Adonai ha-Aretz, El Señor de la Tierra.

Décima sephira. El portal hacia El Origen, que nunca podrá ser abierto. Violarlo es herejía, muerte, destrucción.

Llevado a rastras -de nueva cuenta- al mundo donde Él gobierna, lleno de furia y esperanza al descubrir que el cuerpo de su hermano aún permanece, Edward Elric se pierde entre las sombras al tiempo que El Portal se cierra, mostrándonos su sello eterno. Primera y última voluntad.

Malkuth: El Reino del que nunca podrás escapar. Por Gloria de Su Nombre.

Adonai: A Quien deberás respetar y someterte. Por Gloria de Su Nombre.

שטילקייט

De pronto, un puño se abre camino ante El Portal. El que nunca podrá ser abierto, pero ahora lo está.

No se abre en Netzach, que le daría Victoria sobre sus enemigos.

No se abre en Chokhmah, que le daría Sabiduría para entender el universo.

Mucho menos se abre en Keter, que le daría la Corona, la esencia misma de Dios.

No.

El Portal se abre en Malkuth. El Reino. El aquí y ahora. El mundo de los hombres.

De los insignificantes hombres.

Porque a Edward Elric no le importa la victoria, la sabiduría o el poder absoluto. Lo que para muchos sería la gloria eterna, para él no es más que polvo.

Su deseo es un nombre.

 

¡Alphonse!

 

Nombre de hombre.

 

¡Alphonse!

 

Nombre de hermano.

 

¡Alphonse!

 

Edward Elric, hombre sin gloria, rompe el sello de Malkuth, El Reino.

Edward Elric señala y grita a viva voz en medio de Malkuth, Temor de Dios que para él ya no significa nada.

 

¡Algún día volveré! ¡Y te llevaré conmigo!

 

Y Malkuth, como es natural, empieza a cerrarse. Pero nada será lo mismo.

Malkuth está rota. La Idea Divina ha perdido su valor.

Malkuth está rota. Y el camino hacia Keter parecería ser el siguiente paso.

Malkuth está rota. Pero a Edward Elric no le importa.

Edward Elric ordena en Malkuth, el mundo de los hombres y las ideas, a una presencia varada en el camino hacia El Origen.

 

¡Sólo espera!

¡¡Sólo espera!!

2 Nekomentarios »

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  1. Escrito por Makoto, 10/15/09 @ 8:44 pm

    Ese momento fue realmente sublime. Esta serie con cada capítulo me sorprende más y más.

  2. Escrito por Ann, 11/12/09 @ 7:29 pm

    Ame ese momento! Tal vez yo estaba tan shokeada y nerviosa como edo de ver al cuerpo de alphonse sentado y “esperando por su alma”

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