De un mayordomo y su doncella

Octubre 3, 2009 | Notas del Día, Anime |

Para V.M.I.:
Porque salvar vidas, educar y contar historias es uno y lo mismo.
Gracias por todo.

 

 

Parece más fácil de lo que parece: contar una buena historia. Sólo hace falta tener algo bueno qué contar: he ahí el primer paso y -curiosamente- en el que los esfuerzos de muchos suelen flaquear y, siento, no por falta de voluntad, interés o  habilidad, sino por la ilusoria obligación de "tener" que crear algo nunca visto, "revolucionario"… olvidando que "nuevo" o "complejo" no necesariamente quiere decir "bueno"; así, vale más ceñirse a la sencillez y a la literalidad, contar una  historia de manera directa y sin grandes discursos, que perderse en los bosques de la ambigüedad.

Así surgen las grandes historias: de lo básico, de lo común, de la imitación; el toque, el estilo, eso viene después y puede variar al paso de los años, pero lo básico permanece. Lamentable y afortunadamente, nuestra escasa memoria nos  impide reconocer lo básico en muchos relatos que hoy damos por "innovadores", tal y como sucedió en tiempos de nuestros padres y como tendrá lugar con nuestros hijos; bajo una perspectiva apocalíptica, se dirá que el medio que nos  ocupa se nutre de la mala memoria, pues no hay nada hoy que no se haya visto antes… pero yo veo las cosas de forma distinta, veo posibilidad de permanencia: mientras exista lo básico, mientras existan mujeres y hombres que se dejen conquistar por lo básico y tengan la disciplina para conquistarlo, este medio seguirá por mucho, mucho tiempo más.

Y ejemplo de lo básico como piedra angular es el vigésimo quinto -y último- episodio de Hayate no Gotoku!!; quienes hayan tenido oportunidad de seguir esta deliciosa reinterpretación de J.C. Staff de la ya memorable obra original de  Kenjiro Hata podríamos concluir que los acontecimientos del episodio 24 habrían sido un final más que exquisito, ¿qué necesidad habría de incluir un episodio más, con el riesgo de arruinar los excelentes resultados hasta ahora obtenidos?

Ninguna. Pero el que no arriesga, no gana. Y eso es esencial.

Los primeros ocho minutos del episodio 25 están basados en el capítulo 147 del manga y, como fue tradición durante los últimos seis meses, la adaptación fue insuperable (verdadera adaptación, no reproducción), pero lo mejor vino  después: no sólo una dulce off-tempo-conclusion a la segunda parte de esta agridulce historia (siempre consideraré Radical Dreamers como el primer "punto y aparte"), sino una muestra de lo mucho que se puede lograr con una sencilla premisa.

El conflicto:
Nagi, cual ojou-sama en dilema y en cama, tiene antojo de Packy.

La solución:
Hayate, acomedido mayordomo, sale al mundo en busca de Packy.

El giro de tuerca:
Nagi, ociosa hikikomori millonaria (los tres adjetivos del apocalipsis), pone una cámara miniatura en la corbata de Hayate para seguir sus movimientos… y así evitar el tedio del resfriado.

Y eso es todo: Hayate en busca de Packy. Nagi y Maria en pleno afán vouyerista. Y lo demás (neko-dorobou, maids, crisis de golosinas, tiendas ancestrales, celulares destruidos, repostería improvisada) es sólo el combustible que echa a andar la máquina.

Sin complicaciones ni medias tintas, Yosuke Kuroda y Hideki Shirane nos cuentan una historia, una parte que puede tomarse por el todo, pues este episodio ES Hayate no Gotoku!: una comedia ligera y plena de ironías,  sin compromisos, consciente de que no hay nada nuevo bajo el sol y, a pesar de todo eso (o tal vez, debido a todo eso) capaz de hacer vibrar una intensa nota trágica, reflejo de uno de nuestros mayores miedos: quedarnos solos.

Al final de la serie, y al caer la noche, Nagi logra saborear el Packy más delicioso del mundo. Caballero en armadura al fin y al cabo, Hayate presenta a su princesa la última gota del esperado elixir. Tributo con un solo palito de Packy, pero  que Hayate no tarda en aderezar con un sencillo truco de magia, confesando con humildad…

 

"Esto es lo mejor que puedo ofrecerle…"

 

Ahí está Hayate no Gotoku!

Ahí está lo básico: el amor por contar una buena historia.

Ahí está el principio de la magia.

Lo demás… son sólo interpretaciones. Y nada más.

2 Nekomentarios »

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  1. Escrito por Makoto, 10/4/09 @ 6:28 pm

    Tu y tus lolis jeje en vez de hacer un artículo merecido a Tokyo Magnitud, sales con esto =_=
    Grande Tokyo Magnitud, hacia tiempo que no veia una serie que me sacara tantas lagrimas desde Air TV y no es por hacerme llorar, también hay un desarrollo espectacular de los personajes. Es una historia espectacular.

  2. Escrito por Syaoran Li, 10/9/09 @ 1:05 am

    Como un profesor de Física Fundamental solía decir “para que inventar el agua azucarada”, refiriéndose a que no debemos quebrarnos la cabeza buscando algo “innovador”, cuando tenemos ante algo que siempre ha estado ahí y que funciona muy bien. Por eso es que disfruto series como esta, en dónde la situación más cotidiana puede ser elevada a un nivel extraordinario con sólo una palabra o movimiento (la llamada de Nagi, la parodia de Captain Tsubasa). No creo que haya ser humano incapaz de disfrutarlo o verlo como algo trivial.

    Así es Hayate no Gotoku!

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