いらしゃいませ! 4.0

En una era de incesantes trolleos sin sentido y juicios anticipados, no es extraño que pocos hayan notado la belleza de la escena. Dos platónicos amantes, frente a frente: ella, billhook en alto; él, empuñando un bat de metal. Ambos sobre el tejado de su entrañable escuela rural.
Todos los observan. La policía, que acude buscando evitar una tragedia. Los niños, que no entienden lo que sucede, pero saben que ella intentó hacerles daño. Dos amigas, que tienen la esperanza de que él logre sanar las heridas de la joven y volverla a la normalidad.
Y la "testigo". La única que sabe (que puede saber) que del resultado de ese combate pende el destino del universo entero.
Y la luz de luna.
Pero a ellos no les importa. La gran ironía es que ninguno tiene realmente deseos de lastimar (ni mucho menos matar) al otro. Pero saben que no hay otra salida: la tensión ha llegado a tal extremo que la única salida es liberarla como agresión, como ataque que es una llamada de antención.
Salvar a un ser querido, aunque eso implique salvarlo de si mismo… y acabar con él.
Aún en medio del ataque, no hay odio.
Aún a las puertas de un trágico final, no hay tristeza.
Por unos minutos, Rena Ryuugu y Keiichi Maebara se transforman en la excepción que da sentido a la regla del mundo. La excepción que nos libera. La excepción que nos hace humanos.
Contradicción.
No por incercia de las circunstancias, sino por voluntad propia.
Contradicción.
Aunque -al final- el universo haya vuelto al punto de partida.
Eso es lo que suelo olvidar: esos detalles que (a propósito o no) van más allá de lo evidente y enriquecen nuestro aprecio por la animación, por la narrativa y por nuestro diario vivir.
Y es que se ha escrito tanto (y sobre tanto) en estos últimos años que no es de extrañar que la brújula que rige este espacio se haya averiado un poco.
¿Qué se puede hacer?
Por lo hecho, nada.
Por lo que viene, empezar de nuevo. Poco a poco. Sin prisas y sin compromisos.
Después de todo, esto nunca debe dejar de ser una actividad placentera.
Y a cuatro años de distancia, es bueno recordarlo.
A todos ustedes. Gracias.
Y para kickinekos, delicious CAKE.
¡Felicidades!






Querria afiliarme a la página , me encanta sobretodo el estilo de redacción que se lleva en ella.
porfavor contesta al correo del comentario!
Por cierto buena escena!
Y sobretodo , muchos ánimos con kickinekos, si hace falta evolucionar, a evolucionar se ha dicho!
“Después de todo, esto nunca debe dejar de ser una actividad placentera.”
No podría estar más de acuerdo con éstas palabras Koneko-sensei.
Al contrario, las gracias son para tu persona, ya que en los últimos cuatro años nos obsequiaste algunas de las anécdotas que jamás podremos olvidar. Porque no es sólo ficción, porque no es sólo una forma de entretenimiento más, porque personas como tú nos recuerdan que estamos ante una de las expresiones de pensamiento más exquisitas que puedan haber, o al menos es la que algunos hemos escogido como la mejor, a la cual dedicarle nuestro tiempo de ocio.
Por eso, muchas gracias amigo.
Seguiremos aquí hasta que la mente y el corazón lo deseen.
Ha pasado el tiempo, pero no sabría decir si fue mucho o poco.
Es cierto Sensei, que muchas veces se deja pasar desapercibidos los pequeños detalles de una pieza de animación. Poco a poco, mientras me adentre en el mundo del anime (y la animación en general), comence a sentirme maravillado por los aquellos pequeños detalles impregnados en cada obra nueva. No solo me llegó a impactar la calidad narrativa sino también las imagenes más discretas como puede ser un cuadro del mundo que vemos por un instante, las luces y sombras que lo describen, las sonrisas y las lagrímas, las suaves melodias, expresiones que parecen efímeras de un momento a otro. Describirlo ahora me es difícil, pero de algo estoy seguro: Amo la animación; creo que es “una poesía en movimiento”.
Otro cosa de lo que estoy seguro, es de tener a Koneko-sensei de vuelta. Solo me queda desear felicidades a Kickinekos por un año más y por los que vendrán.
Me cabe preguntar que es lo que sensei tiene planeado para el futuro. Quizás esos pequeños detalles sean una pista más evidente de lo que pensamos. Espero que nos sorprenda.
Estoy en medio de una voragine personal, no tengo mucho tiempo ni inspiracion para escribirle, Sensei.
Pero al menos al pasar dejeme decirle : GRACIAS
De un aficionado mas a tan entrañable y bella redacción, un abrazo y los mejores deseos ahora que la travesía inicia una vez más. Que muchos años más se nos regalen, siempre con el mismo gusto, siempre con el mismo cariño y pasión.