El Día “D”…

De Koneko se rumoran muchas cosas, cosas escalofriantes y aterradoras.
Se dice, por ejemplo, que Il Gato se atrevió a ver Enchanted en cines (dos veces dos) únicamente por los 13 minutos de animación (13… de 102) que muestra al inicio y al final. Obviamente, dicen que tuvo que ponerse tapones para oídos durante los 89 minutos que separan el prólogo animado del epílogo.
Otro rumor que ronda por la red es que Koneko tuvo la osadía de vender su PlayStation 2 (con todos sus juegos) a cambio de una colección de clásicos de Disney en DVD.
Y hay otros, más atrevidos aún, que afirman que el felis domesticus posee algunos tomos de la colección Disney Fairies, los cuales adquirió únicamente por las jugosísimas ilustraciones de David Christiana, Judith Clarke y Denise Shimabukuro.
La animación es universal, mes étudiants, y así como su servidor siente un gran fervor por la industria que ocupa regularmente a este blog y toda la cultura que ha generado al cabo de casi medio siglo, su admiración por el impresionante trabajo de muchos artistas que colaboran con Disney y Pixar es también considerable ("colaboran", porque en esta era digital buena parte de ellos manejan proyectos propios, igual de excelsos).
Cierto. Disney cometió muchas injusticias e infranqueables acciones en pro del marketing y crecimiento corporativo y, si bien reconozco que Michael Eisner es un talentoso businessman, su visión despiadada y fría hacia el arte animado casi echó por tierra todo lo construido durante el breve "renacimiento" de 1988 a 1994, llegando al punto -en 2003- de afirmar que Home on the Range sería el último film animado en 2D de la casa.
Los resultados han sido evidentes: desde Pocahontas, cada nuevo trabajo de Disney se antojaba más vacío y comprometido (con muy honrosas excepciones como The Emperor’s New Groove y Lilo & Stitch). La asquerosa (porque no hay otra palabra) producción de "secuelas" en DVD amenazaban con hacer trizas los trabajos originales. Hacia 2001, muchos afirmaban que Disney se mantenía en pie gracias a Pixar (de ahí que Eisner y sus secuaces mostraran garras y dientes al revelarse que Pixar no renovaría contrato con Disney después de Cars).
Afortunadamente, todo está cambiando: Eisner se ha ido, dejando su lugar a Robert Iger, un businessman de mayor visión y empatía cuyos primeros grandes aciertos fueron negociar el regreso indefinido de Pixar y -por supuesto- la designación de John Lasseter como nueva cabeza de Disney Animation Studios.
Con más de 20 años de trayectoria en el medio Lasseter ha demostrado ser, además de un extraordinario animador, un líder excepcional que siempre aboga por el trabajo en equipo, filosofía que se ha visto reflejada (directa o indirectamente) en todos los filmes de Pixar y que está por traer de vuelta a Disney con dos trabajos que podrían marcar un punto y aparte en la historia reciente de la Casa D.
En primer lugar tenemos Bolt, largometraje que ha generado polémica a raíz del despido de Chris Sanders (creador de Lilo & Stitch) como director, situación que también padeciera Ratatouille con la salida de Jan Pinkava (tras cinco años de trabajo) y la llegada de Brad Bird. No obstante, a diferencia del Ratagate (donde las cosas no han quedado muy claras), la notable transformación del American Dog de Sanders al Bolt de Chris Williams y Byron Howard se debió, al parecer, a que Sanders no acató los cambios que Lasseter y Ed Catmull le habían señalado respecto al desarrollo del film y es que, si bien la nueva política en WDA está basada en una colaboración plena de todos los eslabones en la cadena de producción (como sucede en Pixar), la visión original de Sanders, aunque muy atractiva, empezaba a marcar severa distancia del sello de la casa (imaginen -con obvias diferencias- a alguien en Ghibli con un estilo Shinbo-like, ¡imposible!).
A pesar de ser el filme que marca el fin de la Era Eisner (y que, por tanto, podría padecer muchos de los puntos débiles de otros proyectos CGI de Disney), en el trailer de Bolt se observan jugosísimos detalles que probablemente la conviertan en una propuesta de gran mérito. El diseño de escenarios se "siente" como el de un trabajo en 2D, las expresiones de los personajes se muestran naturales y amenas, incluso el ritmo del filme parece más relajado que el de Chicken Little o Meet the Robinsons.
Así, Bolt cierra -con un dejo de esperanza- un período muy oscuro y artificial para Disney en términos artísticos. Pero todo final trae consigo un nuevo comienzo… y es ahí donde entra a escena The Princess and the Frog.
A estrenarse en 2009, el primer filme en 2D de Disney en seis años es -a la vez- un back to the basics y una bocanada de aire fresco. Por supuesto, se trata de un musical. Por supuesto, es la adaptación de un relato clásico. Por supuesto, hay animales que hablan… todo with a twist, y es que Clements, Musker y su legión de jóvenes animadores (muchos de ellos inspirados por los títulos del "renacimiento" de finales de los 80) no dudaron en tomar nuevos caminos, como el basar la historia en un ambiente netamente afroamericano (New Orleans), con una protagonista de igual origen y una banda sonora 100% jazz.
Tras meses de especulación e injusta polémica (porque el hecho de que la protagonista de un filme animado sea afroamericana levante cejas me lleva a preguntarme "quienes" son los que realmente se obsesionan por los personajes de ficción), desde hace unos días el teaser de The Princess and the Frog está disponible en la red y, fanboyism aparte, aún estoy levantando mi quijada.
La magia de la animación en 2D es única e insuperable: el espíritu creativo que fluye en cada corte, el vocación y fortaleza que representa crear -un movimiento a la vez- un nuevo mundo a trazos, su exquisita combinación de colores y sombras es algo que el CGI no puede lograr, no porque no pueda, sino porque pertenece a una faceta distinta y con virtudes propias.
La gran estima que gente de mi generación tiene por la animación es gracias a los clásicos de Disney, y el que Lasseter, Catmull & Co. hayan optado sabiamente por volver al medio en 2D (con las ventajas que el 3D ofrece, por supuesto) garantizará que las nuevas generaciones (los hijos de mis contemporáneos) construyan sus propios recuerdos y pasión por este arte.
Pena, mucha pena me da al observar a jóvenes que se dicen anime-fans y que desprecian -con bombo y platillo- el gran legado de Disney, ignorando que el medio que usualmente nos compete no sería el mismo sin las contribuciones (directas, aunque principalmente indirectas) de varios legendarios animadores de la Casa D.
Por encima de los errores de sus otrora directivos, Disney sigue siendo pilar de la animación a nivel mundial y, por el bien de este arte en todas sus facetas y nacionalidades, espero que estos vientos de cambio resulten satisfactorios. Pues si la Casa D logra cambiar, la industria del anime también puede -y debe- cambiar.
El Día D, la fecha en que Bolt llegará a las pantallas y las primeras secuelas de dicha renovación se harán evidentes, es el 26 de noviembre… y el gato no puede esperar.






Veo que eres un fan de la animación. yo estoy en la organización de un festival de animación on line. Te animo a que entres en la página (www.animacam.tv) y nos presentes tus obras. Si se lo contases a otra gente también estaría muy bien Xd. Gracias.
Sara.
Estimado Koneko-san: estoy muy contento de haber encontrado un blog donde se aborde a este arte con este nivel de profundidad y reflexion, encontre este cuaderno de bitacoras buscando imagenes de manabichan para mostrarle a un amigo y cuando vi el analisis limpido y claro que hizo de esa serie, decidi quedarme y agregarlo a mis rss. Espero disponer de tiempo para leer y participar seguido por aqui ya que la mayoria de las entradas que lei sobre animes que he visto me llaman a debate, charlar y discutir cafe de por medio. Y de los anime que no he visto me llama a verlos sin duda.
Al respecto de esta entrada, debo decir que me alegraria mucho que se cumplan sus predicciones sobre el cambio en Disney. Soy de los que manifiestan su desprecio por la compañia D con bombos y platillos, pero no por su legado: Despues de El Rey Leon y considero las mismas excpeciones que usted (Lilo y Stich sobre todo) todo lo demas fue comercial, cursi, orientado a explotar sentimentalismos fragiles y baratos. Cosas como high school musical y mas cercano a mi, la desastrosa adaptacion de mi predilecta saga Las Cronicas de Narnia no hacen mas que lapidar el buen nombre de la Casa que Walt supo fundar.
Saludos desde Argentina
Señor Gato, después de dar predicciones que han dado al blanco, de usted creo.
Señor Gato, yo, como frecuente lector de sus escritos, admiro sus puntos de vista.
Señor Gato, al leer por completo toda su nota, he encontrado por fin un lugar en donde podré ver las opiniones que siempre he querido encontrar.
Señor Gato, le agradezco que usted exponga en tales palabras lo que otros difícilmente comprendían, pero que gracias a usted, ellos podrían entender.
¡Bravo! *aplaude* me gusta ver que todavía hay gente que disfruta de la animación de Disney y de la animación en general. Nada que añadir, estoy completamente de acuerdo con todo lo expuesto. Desde mediados de los 90 la casa del ratón volvió a decaer poco a poco, a perder la magia y del arte interesándose más por lo comercial. Una gran muestra de ello son las cutre-secuelas, ese cáncer que destruye a los clásicos (que pensaría el tío Walt si las viera).
Por suerte ahora con Robert Iger y Pixar todo está cambiando y Disney vuelve al buen camino. Los 13 minutos animados de “Encantada” fueron un pequeño aperitivo para lo que se avecina, y ahora llega Bolt, una película en 3D que promete ser interesante y una vuelta al toque más clásico. Esperemos que Bolt sea buena porque ello será indicio de que, ciertamente, se avecina una nueva época dorada. Pero la que tendrá que dar la talla y demostrarlo es, sin duda alguna, “The Princess and the Frog” en la que tengo puestas todas mis esperanzas, si es buena, si triunfa, significará la llegada de una nueva generación de películas excelentes. De momento el trailer promete, no sentía esto por una película Disney desde “Lilo y Stitch”.
Dejo unos concept art (creo que lo son) de la película para que todo el mundo se quede con ganas de más en esta página (http://www.characterdesign.blogspot.com/)
Y de Rapunzel… esa promete y mucho. Al principio iba a ser una película al estilo Shrek, menos mal que han desechado esa idea. Lo mejor será la innovación que va a suponer porque como toda la película sea como algunos de los fotogramas que he visto, juro que muero allí mismo.
En fin, que nos esperan películas prometedoras por parte de Disney.
No soy de aquellos que critican a Disney hasta el punto de despreciar todas sus obras, pero pienso que, desde LiLo & Stich, las producciones originales parecen hechas por una casa distinta, y no digo que el “mensaje filosofico” (Principal “preocupación de Disney) de Lilo & Stich, Los Increibles, El Rey León y Las Locuras del Emperador hayan terminado en fracaso, sólo que el enfoque terminó siendo por otro lado (e incluso, trasladándolo a terminos de Merchandise).
Siento que Buscando a Nemo y Ratattouille constituyen dos escepciones a esto anterior, dado que el verdadero interés estuvo en la pelicula, en su resultado final y en el mero esfuerzo personal por parte del Staff, no hubieron intereses -ni resultados- oscuros, como lo son ahora varias producciones que yo considero fallidas.
Si aquél periodo ha terminado, no puedo hacer más que alegrarme, ya pensaba que la contrastante segunda mitad de Walle iba a ser una suma a esto mismo (empezar bien e ir disminuyendo la calidad a medida que pasa la película, es muestra de falta de esperanzas).
Pero bueno, no habrá más que esperar a The Frog and The Princess para que, ya con criterios renovados, puedan ofrecer una bocanada de aire fresco para la industria, no sólo de anime vive el anime-fan.
Que diría Walt Disney si viera en lo que su sueño se ha convertido. Seguramente volvería a dejarnos como lo hiciera una fría mañana de Diciembre de 1966.
Hace años me juré a mí mismo que enterraría a Disney en lo más profundo de mi corazón si cometían la infamia de hacerle secuela a “Blanca Nieves”. Afortunadamente para todos nosotros, ese momento nunca llegó, por lo cual seguiré estando al lado del estudio que tantas alegrías me diera de pequeño. Aún recuerdo con claridad cuando asistí al estreno de “La Bella y la Bestia”. Cómo no olvidar semejante relato, que fuese inclusive nominado a Mejor Película del año, junto a clásicos del cine como “El Silencio de los Inocentes” y “JFK”. Cómo no olvidar la esencia que hacía cada historia tan única y diferente de la anterior. Y fue triste, fue triste en verdad ver como Disney cedió ante la presión del consumismo y mercantilismo de nuestra sociedad actual. Con nefastas secuelas de grandes clásicos como La Cenicienta, Peter Pan entre los que más llegué a detestar. Inclusive, como llegaban secuelas bajo agua de sus resientes obras, y por supuesto, como tratan de atraer al público joven con bichos tales como High School Musical y Camp Rock. Por favor, con una es suficiente, no había necesidad de cambiar el género de la música. En fin que sólo PIXAR mantenía a flote el buen nombre del imperio de Walt construyó con suma dedicación, y el cual en ningún momento tuvo como objetivo dejarse llevar por el mundo bursátil que lo rodeaba. Qué decir de esa nefasta adaptación de NARNIA, por favor, que tan sólo intentaron conseguir algo de éxito como la saga del Señor de los Anillos, sueño que se vio truncado con la pésima adaptación del 2do libro. Sólo espero que El Príncipe Caspian sea la última película que veamos sobre NARNIA.
Estoy listo para ver BOLT en Noviembre (más que a ese patético mago que tan sólo tiene fans por aquellos que no saben disfrutar de un buen libro); por lo que quiero ser testigo del tan esperado “Día D” que el buen Koneko-sensei nos pronostica.
Debemos creer.
Por fin, un fan del anime, que aprecia el legado de Disney, si las historias de Disney son muy inocentes y a veces hipócritas, pero creo que Disnety es la empresa que mas le a dado a la animación universal.
Por cierto, a mi me encanto Los Increíbles, la tengo en muy alta estima, incluso enzima de algunos animes.
¡Animación 2D forever!