In memoriam…
Entre todas las personas que tuviesen algo qué decir sobre la tragedia que tuvo lugar el pasado domingo/lunes en Akihabara, no cabe duda que Halko Momoi es una de las voces que merecen ser escuchadas, no sólo porque su carrera y la imagen de Akihabara como "Meca" del medio que nos ocupa hayan ido de la mano durante los últimos diez años, sino también porque la misma pasión con que Halko interpreta sus temas y habla sobre las inolvidables experiencias (como fan y como profesional) que ha vivido en Akihabara reflejan la forma en que muchos apreciamos la atmósfera de camaradería y libertad que solía presentar hasta hace algunos meses (porque esto fue la gota que derramo el vaso, pero lo cierto es que Akiba ya venía siendo afectada por varios incidentes).
Al paso de los años, Akihabara se ha convertido en más que un sitio ideal para todo aquel que desee saciar su sed de ficción y entretenimiento. Hoy por hoy, Akiba y sus innumerables símbolos son pilar de la pasión que nos ocupa; prueba de que esto, más que un simple hobby, es una cultura que (a pesar de sus conflictos y, en ocasiones, debido a ellos) ha unido -y sigue uniendo- a centenares de personas alrededor del mundo.
El mito de Akiba había llegado a separarse del de su país de origen. Su lenguaje, sus voces, sus actos, sus costumbres, todo nos refería a "otro" lugar, un sitio de plena libertad y carente de prejuicios.
Insisto: la maldita, absurda y nefasta locura de un sujeto de 25 años es un acto que no debe confundirse con nuestro medio, ni mucho menos tomarse como un ataque premeditado contra quienes disfrutan su forma de vida. Lo que provocó Tomohiro Kato fue un acto irracional, producto de la perturbada psique de un sujeto, una parte, que no debe tomarse por el todo.
Presa de los medios y la opinión pública, Kato seguramente pagará cada una de sus horrendas acciones pero, lamentablemente, Akiba y su cultura también se verán afectadas por el aftermath de estos sucesos y el afán amarillista de los medios. Las consecuencias empiezan a salir a la luz. Hay voces que recuerdan el impacto que otra locura, la de Tsutomu Miyazaki, tuvo en nuestro medio hace más de una década; sinceramente, espero que tales heridas no vuelvan a abrirse del todo.
Pocos hay, ya lo decíamos, que logren expresar la profunda indignación y tristeza que genera la tragedia de Akihabara como Halko Momoi, y Paranda.net ha hecho lo propio al traducir el extenso post que Halko colocara en su blog a raíz de estos sucesos.
Devastadora y lamentable, la tragedia de Akihabara sólo puede ofrecer dos caminos: el final de esa atmósfera de libertad o bien, con madurez y sentido común, llevar a cabo una reestructuración que permita que el legado de Akiba siga en pie.
Ahora empieza el reto.






Antes que nada, debo admitir que me molesta escuchar a la gente decir “Y a ti que te importa”, ó “Porque te entristece algo que no tiene que ver contigo”; ante todo esto sólo hago oídos sordos y sigo pensando “Acaso no pueden tener un poco de respeto por aquellos que ya no están en este mundo”.
Es cierto, la muerte es algo a lo cual no podemos escapar. Alrededor del mundo la gente muere ante cualquier causa; naturales o bien provocadas por la mano del hombre o la naturaleza. Sin embargo, es inaceptable estar consciente de ello y pensar que es algo “normal”. Acaso fue normal que un hombre, harto de su vida, tomara la de gente inocente como forma de abatir sus penas; no lo creo.
Pueden llamarme un hipócrita, no me importa, pero un ser humano no tiene el derecho a quitarle la vida a otro ser humano por el simple hecho de querer. Así como he lamentado cada fallecimiento de aquellos cercanos a mí, lamento la muerte de aquellos que no conozco, pero que tenían todo el derecho de seguir disfrutando de sus vidas.
Aquí también han sido días grises como en Akihabara, días nublados y lluviosos, así que lo menos que podemos hacer es pensar en ello; pedir por sus vidas y tratar, tratar de seguir viviendo, porque nunca sabremos si el día de mañana estaremos aquí.
Y si, mi deseo también es poder visitar ese Akihabara del que hablara Kaiko Momoi en sus memorias, aquel que alimenta nuestras ilusiones.
como dige hantes estos insidentes siempre traen cola ya ke uno siempre pierde la causa real del problema y se mete con otros temas solo por ke llaman mas la atencion
La vida es un continuo devenir.
Esas memorias estan en peligro de convertirse en ello, simples recuerdos. La misma Halko Momoi lo dijo. Los medios no saben de Akihabara como el lugar que alimenta los sueños de mucha gente detro y fuera de Japon. Ellos saben de un lugar donde un tipo que le gustan el anime y esas cosas, se volvio loco y mato sin razon a mucha gente.
Akihabara no es para ellos la meca del medio que nos ocupa. Es una escena del crimen, y mientras la noticia este caliente, ellos no la veran de otra manera.
Syaoran, concuerdo contigo, me molestaron unos comentarios que cuestionaron el porque se menciona este incidente aqui, habiendo muchas series y demas cosas de que hablar. Es simple, ademas de aficionado, yo soy humano y como un humano me indigna que alguin, sin razon valida, vaya y prive de la vida a genteinocente, y como aficionado, me duele que este tipo de hechos haga voltear las miradas a akiba de una manera completamente equivoca. (si, el nice boat no se olvida). Y aunque suene contradictorio, es precisamente ese tipo de actitudes (como la que mencine al principio de este parrafo), la que nos ha dado mala fama.
Las alarmas estan sonando en Akiba. Los policias ya no permiten performances en la via publica, a los cosplayers los hacen que desistan de presentarse en las calles, y como guinda al pastel, llega un tipo, mata gente… solo para lograr que la akiba que soñamos y que soliamos conocer, este en peligro de desaparecer.
Espero algun dia poder ir a la Akiba que Momoi solia recordar.