Marzo 18, 2008

セピアの日…

 

Voy a decir algo que -probablemente- sea del agrado de pocos. A título muy personal (y únicamente así), siento que los trabajos de CLAMP ya no son los mismos, y con ello no me refiero a que los más recientes sean peores o visceversa, simplemente que ya no puedo encontrar esa "magia" que me hacía buscar cualquier material sobre sus obras.

Probablemente desde Chobits (que aún me cautivara poderosamente hace 6 años), los nuevos proyectos de este talentoso equipo (porque lo siguen siendo, a pesar de todo) no han generado en mí las emociones de antaño. Así, mi opinión sobre Tsubasa y xxxHolic es la de relatos muy interesantes, construidos de forma impecable… y nada más.

No encuentro más en CLAMP la "magia", pero sé que sigue más viva que nunca, y lo percibo por la cantidad (y calidad) de reacciones que este cuarteto genera en nuevas generaciones de fans y aún entre sus más longevos seguidores (entre los cuales se encuentra un viejo amigo que seguramente está llenando ciertos sobres con antrax mientras lee estas líneas).

Probablemente CLAMP, Mi CLAMP, es el de 1989 a 2002. Mi CLAMP es el Ashura, el de Hikaru, el de Subaru, el de Kamui e incluso el de Misaki y Chii. Pero, absolutamente, Mi CLAMP es el CLAMP de Sakura Kinomoto.

Rigiéndonos por la estricta cronología, Cardcaptor Sakura festejó su décimo aniversario hace precisamente dos años, en 2006, puesto que fue en ese año en que empezó a serializarse en Nakayoshi, con un primer tankoubon a la venta a partir de noviembre.

Al paso de los años he llegado a definir la versión original de Cardcaptor Sakura como un diamante en bruto, materia prima en su estado más puro y que (de nuevo, a título muy personal) es una historia que trasciende cualquier género, imposible encasillarla sin desperdiciar buena parte de los detalles que nos ofrece.

Sin embargo, aunque extraordinario en muchos aspectos, esta obra de CLAMP necesitaba un ligero make-over: pulirla un poco en algunas partes, complementarla en otras tantas para realmente sacar provecho de toda su riqueza.

El próximo 7 de abril se conmemoran 10 años de que Cardcaptor Sakura, bajo la producción de MadHouse y de la mano de Morio Asaka y de una muy activa Nanase Ohkawa, debutara en la pantalla chica a través de la cadena NHK (donde aún se transmite), aunque bien vale mencionar que su impacto en estas tierras latinas no se dejaría sentir sino hasta casi 3 años después, gracias a CNLA y a ese inolvidable doblaje.

En muchas ocasiones he mencionado que Bishoujo Senshi Sailormoon fue la historia que generó en mí el suficiente interés como para echar un vistazo a las maravillas de este medio, pero estoy obligado (moralmente y de corazón) a decir que Cardcaptor Sakura marcó una etapa muy importante en mi vida, siendo motivo de hilarantes charlas y bromas escolares, llevándome a conocer grandes amigos (con los que aún tengo contacto) y, por supuesto, legándome un amor para toda la vida.

Porque sí, estimados lectores. ES posible enamorarse de una historia, enamorarse de sus personajes, enamorarse de las canciones que intensifican sus vivencias… y no me dejarán mentir aquellos que, como a mí, una extraña sensación les invade cada vez que atrapan en la red o en la TV (por casualidad, porque eso es lo mejor de los grandes amores: el reencuentro) a Sakura descubriendo el libro de Clow y a su afelpado guardían, el primer encuentro de ella con Syaoran, los obsesivos trajes de Tomoyo, ese día que se repetía una y otra y otra vez, esa primera cita en el acuario, esa noche bajo la nieve, esa cardiaca reunión en el aeropuerto, ese viaje a Hong Kong, ese gran salto y la frase que lo terminó todo…

Sin duda, todos los que vivimos esa fiebre de Cardcaptor Sakura tenemos una historia qué contar, un momento, una canción que (ya sea por el día, por la compañía o por el humor en que nos encontrábamos) se quedó tatuado en nuestra memoria.

Como producción, la versión animada de Cardcaptor Sakura sería el preámbulo a una nueva etapa en la historia de la industria. Como relato audiovisual, dio pie a un fenómeno que jamás volveremos a ver, y no hablo de la magnitud sino de la atmósfera, de ese sentimiento que puede transportarte a los viejos tiempos sin pedir nada a cambio, de esa visión que te hace creer (porque las verdades del mundo empiezan con el "hacer creer") que existe la amistad sincera, la confianza mutua, el amor que no necesita palabras.

Diez años y, lamentablemente, las personas con quienes disfruté aquellos momentos ya no están conmigo y ahora, con tanto tiempo transcurrido, como persona y como seguidor de este medio llego a tener la impresión de que las cosas siempre han sido así, que los problemas y la rutina siempre han sido l@s mism@s… y es entonces cuando una furtiva búsqueda entre cajas o en la red me dirige a un Catch You Catch Me, un Honey, un Platina, un Tooi Kono Machi de… y entonces lo recuerdo, recuerdo el sentimiento, las voces, las risas, recuerdo a ese viejo yo que nunca creí que hubiese existido.

Lo curioso del caso es que pareciera que "algo o alguien" estuviera leyendo mentes a granel y es que justo ahora, en este 2008 y para cerrar con broche de oro Tsubasa: Tokyo Revelations, el cameo que inicia gráficamente este post se hizo presente… y entonces muchos lo recordamos todo.

No hay casualidades en este medio, estimados lectores. Shunsuke Tada y la misma Ohkawa-sensei (que cambió de nombre, pero no de identidad) estaban plenamente conscientes de la reacción que generaría esta fugaz aparición. ¿Fanservice?, probablemente, pero yo prefiero verlo como un recordatorio, un pequeño aviso que me hace ver que, así como esos días fueron, también pueden volver a ser.

Por eso, aunque ya no pueda verla, no puedo negar que la magia de CLAMP siga ahí, en especial cuando observo a las nuevas generaciones emocionarse por los más recientes proyectos de El Cuarteto, justo como yo lo hiciera tiempo atrás. Y llegará el día en que ell@s también sentirán lo mismo que muchos sentimos hoy, esa sensación que -como a la Princesa Sakura al final de este último episodio- los llevará a ver, en medio de la desolación y sólo por unos segundos, una imagen.

¿Un recuerdo?, ¿una ilusión?, ¿un sueño?, o tal vez… una de tantas, infinitas posibilidades: la de que ese sentimiento vuelva a nosotros.

Tal vez no seamos los mismos, o las personas a nuestro lado sean distintas, pero esos Días de Color Sepia regresarán. Algún día.


7 Nekomentarios »

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  1. jaj cuanta verdad kineko sensie cuanta verdad

    Comment por shadow-the-hedghog — 03/18/08 @ 8:41 am

  2. Supongo que muchos nos pusimos en “fangirl mode”, al ver esa imagen, desho?

    Si pues, debo decir que si bien comencé con DB, CCS también me marcó y me sorprendió cuando vi ese tremendo spoiler que está al comienzo de esta página.

    En lo que respecta a que si la magia de las CLAMP ya no es como antes, yo dería que están en un proceso constante de evolución. Supongo que habrás leido (o conoces) Kobato., y parece que volvieran a sus raices. Yo creo que a ellas lo que más les sale es el Shoujo (aunque no dudo de que también hacen lo mismo con los mangas tipo Shounen), o tal vez eso pienso porque su estilo resulta tan impecable y estilizado que paso otros puntos de largo.

    Comment por Momotsuki — 03/18/08 @ 11:14 am

  3. Yo lo que recuerdo de CCS, es que era un anime con una calidad gráfica apabullante, el vestuario era sublime y nada repetitivo, mucho humor y bonitas melodias. Pero también tenías elementos que me fastidiaban y eran esas relaciones gays tan rebuscadas y otras cosas que no recuerdo por tanto tiempo de haber visto la serie. Para mi Chobits es muchisimo mejor que Card Captor Sakura, por que es una historia más sincera. Y El segundo Ending de Chobits le da medio palo a cualquiera de los temas de CCS.

    Saludos.

    Comment por Valkaiser — 03/18/08 @ 8:25 pm

  4. Sin duda CCS nos dejo un gran legado al q pudimos observalo, sin duda esa epoca de puber en q pude observar la serie, fue esta la q le dio el tono romantico de esos años. Muy buena serie, excelente musica y para mi gusto lo mejor de las CLAMP.

    Comment por Anidiego — 03/18/08 @ 10:35 pm

  5. Cuando vi por primera vez esta imagen, ya sea aquí en tu humilde espacio o bien en el rincón del buen Onmi, no pude evitar sentir esa nostalgia al verla después de muchos años. Y es que ya no soy el mismo de antes, como bien ya has dicho; ya no somos lo que solíamos ser. Difícilmente ahora puedo encontrar alguna serie que me apasione de verdad; son pocas las que han logrado su objetivo en los últimos dos años, y casi contadas con los dedos de la mano las que lo han conseguido en los últimos seis meses. Fue por ello que le di una oportunidad a Tokyo Revelations cuando se estrenara en Noviembre del año pasado, por lo cual no me arrepiento. Cuando la princesa Sakura se cuestionó una y otra vez al final de la historia quien podía ser esa persona, para percatarse luego de la verdad (misma queda a la discreción de cada quien), fue el momento que más me conmovió…

    Atrás quedaron los años en los que me sentaba en familia a observar Card Captor Sakura. La historia logró cautivar a muchas personas, inclusive a quienes no disfrutaban de este medio como nosotros; esa era la magia de Sakura-chan y compañía. Recuerdo aún ese día, 1ero de Noviembre del 2000, cuando la serie vio la luz aquí en Latino América; “una vez” me dije; que equivocado estaba en ese entonces. Ahora, a más de siete años de su estreno en nuestro continente y casi diez desde que saliera al aire en Japón, aún se siente su fuerza. En lo personal considero a Card Captor Sakura una de las series que marcó la transición entre el siglo XX y el XXI para la industria animada; siendo el estandarte para lo que vendría luego. El Mahou Shoujo nunca será tan bien representado como lo fue en manos de Sakura Kinomoto y compañía.

    Agradezco a CLAMP por ello, por los recuerdos, y por la promesa de creer que no todo lo que pasó fue vano, que tuvo significado.

    Mata-ne Sakura-chan

    Comment por Syaoran Li — 03/20/08 @ 3:54 am

  6. Ya te lo habia comentado antes, y creo que no hay mejor explicacion que la que has dado… quiza sea la edad, quiza sea que ya esperamos mas de lo que ya hemos visto. CLAMP ya no crea en mi esas emociones que hasta Chobits pude sentir. Tsubasa, XXXHolic, y esas series post-Sakura, no me dicen mucho, se que son buenas, se que su grafismo es hermoso, se que su animacion no ha decaido en lo absoluto… pero ya no es lo mismo.

    Por eso en cuanto vi a Sakura Kinomoto, una lagrimita escurrio por mi mejilla, no dejo de sonar aquella cancion que conservo en una vieja cinta… Tooi ko no machi de. Es cuando empiezo a buscar de nuevo entre mis recuerdos, Veo a Hikaru, veo a Kotori, a Miyuki, a Chii, a Tomoyo, a Sakura… y trato de buscar esa magia en las actuales CLAMP, que emocionan a las nuevas generaciones. Lo lograre?

    Por cierto, los sobres con antrax ya estan listos, pero no te preocupes, no seran para ti, seran para cierta Seiyuu que deberia ir a ver a un psiquiatra. XD

    Espero que con Kobato

    Comment por Axy_Nekoi — 03/20/08 @ 11:31 am

  7. La magia de Clamp como tu dices dejó recuerdos, memorias, personalidades, amores imborrables. Es una de esas veces que me gustaría perder la memoria para volver enamorarme de esta historia. CCS

    Comment por Sky — 03/23/08 @ 2:23 am

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