Chat en Vacances III: Eternal Cover Girl
Típica en todos los ámbitos de la cultura popular, no sería absurdo afirmar que la figura de la "Cover Girl" se remonta a las deidades de antaño: mujeres míticas, musas, cuerpos y almas perfectas que sirven de inspiración para los mortales.
Eterna visión de fortaleza, de amor maternal, de pasión adolescente (todo en uno), la Cover Girl ha tomado diversas formas y nombres desde el inicio de los tiempos. Curiosamente desde el origen del hombre, pasando por las culturas clásicas e incluso hasta el Romanticismo, la Cover Girl jamás se hizo presente entre nosotros, es decir, siempre se trataba de féminas legendarias, intangibles, pues sus virtudes iban más allá de lo que este mundo imperfecto puede ofrecer.
Sin embargo es a finales del siglo XIX que el ser humano, en ambicioso afán de poseerlo todo (y a todos) empezó a hacer de las entonces incipientes "celebridades" las nuevas musas: "reales", "tangibles", "humanas"… método muchas veces destinado a la banalidad, pero que resultaría efectivo ante las masas.
El siglo XX explotó (y el XXI sigue explotando) esta nueva visión de la Cover Girl en todas las formas posibles: radio, cine, televisión, medios impresos… pero hoy el objetivo no es sólo apreciar y "enamorarse" de la Cover Girl (como sucediera con figuras como Greta Garbo, Lillian Gish o Mary Pickford), por el contrario, lo que se pretende es exponerla, humillarla, manipularla, hacerla presa de nuestras obsesiones y vicios…
Pero es sumergido en esta ociosa reflexión que surge una jugosa pregunta: ¿qué hay de nuestras musas?, las que -al cabo de más de tres décadas- han surgido del medio que nos ocupa.
Uno de los reclamos/mofas más frecuentes hacia quienes degustamos estas galerías de colores y formas es (precisamente) que lo que admiramos no es más que eso: colores y formas sobre blanco… aunque, en opinión de este felino melindroso, esto no es más que una visión muy limitada sobre el verdadero potencial de la Cover Girl.
En muchos sentidos, el propósito de nuestras Cover Girls se asemeja al de figuras de antaño: inspiración, motivación, reflexión. Cierto, los sentidos no perciben mas que colores y formas, pero son las ideas y sentimientos que conforman a esas jóvenes musas lo que realmente trasciende la barrera de lo físico, otorgándoles vida eterna.
Así, ya entrados en estos cursis pensamientos, ¿a quién podríamos considerar como la auténtica Musa en este (cada vez más fugaz) medio?
"En preferencias se rompen géneros" dicen los que saben pero, si he de elegir a quemarropa y sin intención de jugar con las palabras, cierta Diosa sería mi opción inmediata.
Por supuesto, no estoy hablando de una mera atracción o "gusto por la forma", sino del poder (la emoción, la fuerza) detrás de la idea.
Es absurdo -e incluso estúpido- tratar de definir a Belldandy (de hecho a cualquier fémina de este medio, pero particularmente a Belldandy) en función de su símil más cercano (una mujer "real") pero, irónicamente, ese es el grave error que muchos -sean fans o no- cometen: tratar de humanizar -a toda costa y bajo cualquier método- personajes cuya más grande virtud es esa… que no son seres humanos.
En todo caso, ¿por qué Belldandy? La respuesta es más obvia de lo que parece: porque Belldandy es lo que todo ser humano aspira a ser… pero que jamás logrará ser. Belldandy es una meta inalcanzable, pero que motiva a alcanzar la perfección; en sus palabras, en sus actos, Belldandy hace de la perfección, de la felicidad, un state of mind distante, casi utópico, pero para el que aún existe un camino.
Tal es la raison d’être de una Cover Girl, de una musa.
Veinte años… son casi veinte años al lado de Belldandy y no deja de sorprender que esta joven diosa siga inspirando el mismo solemne respeto y admiración.
Definitivamente, MI Cover Girl.








