Moé~rry X-Mas 2 :: Los Rostros de la Comiket 73 [Parte I]

Diciembre 28, 2007 | Blog, Notas del Día |

Como si de un "Santa" semestral se tratara, una sazón muy especial suele apoderarse del medio que nos ocupa cada verano e invierno: algunos (la mayoría) a la expectativa de la información, otros (los soñadores) con la esperanza de que su visión artística sea bien recibida y otros más (los privilegiados, a pesar de los aromas…) prestos a pasar tres maratónicas jornadas en medio idas y venidas (no pun intended), subidas y bajadas con tal de vivir al máximo uno de los más grandes símbolos de esta adicción adorable afición.

Es la Comiket y son ya 73 ediciones, y como ya es también una (agotadora) tradición de este nefasto blog, Il Gato se dispone a ofrecer una (muy) aburrida y patética diatriba sobre el evento en cuestión, todo para deleite de los insomnes y en preludio a una jugosísima sesión informativa.

¡Ahoy!

 

Es bien sabido que el vocablo Fandom proviene de la unión de Fan y Kingdom, de ahí que podemos abordarlo (literalmente) como "el reino de los aficionados", y es precisamente en ese aspecto donde el medio que nos ocupa padece un problema de creciente relevancia.
¿Dónde termina "el reino" del aficionado y dónde empieza el dominio de la industria?
En los últimos años la relación entre ambos sectores se ha vuelto tan estrecha -e interdependiente- que ya resulta difícil definir los límites de ambos, fenómeno que encuentra una nueva variante en la calidad de los trabajos (llamados "de aficionados") que se presentan en periódicos doujin-events incluyendo -por supuesto- su más grande exponente: la Comic Market.

Cabe aclarar que aún en trabajos self-published (manga, sketchbooks, música, games, etc.) una buena calidad en diseño, producción y promoción es indispensable para seducir a los compradores potenciales; afortunadamente, los avances tecnológicos han hecho posible para los fans que aún sus ideas más rebuscadas pueden ser llevadas a la práctica de forma íntegra y en muy poco tiempo, lo cual está generando polarizados comentarios en el medio dado que la calidad de estos trabajos es -en ocasiones- muy alta, algunos prácticamente equiparando o superando la de la industria establecida.

Por otra parte, una situación cada vez más frecuente en la Comiket es la presencia de circles que cuentan con la colaboración de profesionales de la industria (o, por lo menos, gente que ya no se podría considerar "amateur") y que, llamando poderosamente la atención del público asistente, manejan esta faceta de libre creatividad no sólo como un "desfogue profesional", sino también como una fuente de ingresos complementaria a su empleo regular (si bien el precio de un fan-made product no suele ser elevado, la cantidad de copias distribuídas aumentan significativamente las ganancias).

Un caso similar al anterior lo encontramos en circles longevos y de gran tamaño que, considerando las ventajas de presentar trabajos sólo bajo la etiqueta "amateur" (completo control sobre el diseño, sin necesidad de contactar editores o patrocinadores, mínimas restricciones en contenido) hacen del doujin su medio de vida, sin intenciones de evolucionar a la industria formal aunque -¡oh ironía!- su estructura y operación son prácticamente idénticas a las de una compañía "real" (ahí tenemos a los chicos de Team Shanghai Alice que, sin incursionar en las grandes ligas, han hecho de Touhou Project un gran éxito).

En relación a esto, hace unas semanas se encendieron algunos focos rojos cuando el circle CLOCK☆HEARTS reveló la venta (durante la Comiket 73) de ero-dakimakuras con ilustraciones de Miku Hatsune y Rin Kagamine las cuales, al rebasar los ¥10,000, fueron objeto de una advertencia directa por parte de Crypton (casa creadora del Voicaloid Character Series) para cancelar de inmediato cualquier intento de distribución del producto. Obviamente, cuando el precio de un trabajo fan-made supera al de un producto "comercial", la filosofía for fans by fans de eventos como la Comic Market se va por el desagüe.

Así, con el constante lanzamiento de creaciones de gran manufactura en términos gráficos, musicales o de software (estado al que -cabe aclarar- aún es difícil para algunos tener acceso en vista de los precios en hardware y software), aunado a la creciente participación de sponsors (casas distribuidoras, desarrolladoras de eroge, cadenas de tv, establecimientos, entre otros), queda en el aire la pregunta sobre si el propósito original de la Comiket se está perdiendo, sobre si el afán que individuos como Yoshihiro Yonezawa convirtieron en realidad hace más de treinta años (fomentar la creatividad y la pasión por el manga y medios afines) se desvanece poco a poco en pro de un "laboratorio comercial".

En fin, las cartas están sobre la mesa y es cuestión de tiempo antes de que este tema -junto al copyright y la censura, ardientes cuestiones también- dejen los foros de discusión y se asuman como problemas reales de un símbolo del fandom (el gran reino) que, contra viento y marea, crece a pasos agigantados.

¡Feliz Comiket!

1 Nekomentario »

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  1. Escrito por Syaoran Li, 12/29/07 @ 9:03 pm

    Estoy lsito para l oque la Comikat 73 nos traiga, sea bueno o malo.

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