Abril 4, 2007
Taiyaki for Dummies :: Kanon 24 :: Kanon
Es increíble la frustración con la se tiene que lidiar cuando los proyectos no resultan como habíamos planeado. En esos momentos, como bien se dice, sólo nos queda hacer "de tripas, corazón" y esperar el momento propicio para retomar lo inconcluso.
El presente post esta planeado para las primeras horas del 21 de marzo y, si se analiza un poco, creo que el motivo es obvio. Sin embargo, cuestiones personales obligaron a su servidor a esperar hasta las vacaciones de primavera para, finalmente, saldar las cuentas pendientes.
No obstante, se obtuvieron beneficios: se aprovechó el tiempo para mejorar las observaciones, resultando en un post con el doble de comentarios que en la versión original.
Por supuesto, la nostalgia es inevitable. Se ha vivido tanto y se han pasado por tantas emociones en tan poco tiempo, que sólo pensar que esta es la última ocasión en que nos reuniremos -en tiempo y forma apropiados- para compartir "el taiyaki y la sal" es, sin duda, un poco agridulce.
Por cierto, tal vez a muchos extrañe la falta de referencias musicales en este Taiyaki, lo que no es aleatorio, pues el término Kanon ya fue opotunamente analizado hace casi seis meses. Nos adelantamos a los acontecimientos.
En fin, ya llegará el momento para caer en anticuadas reflexiones (atención al final de este post).
Por última ocasión… ¡comenzamos!

Uno de los grandes motifs en esta historia ha sido el tiempo. El tiempo como una solución temporal (y, en ocasiones, perjudicial) para las heridas del espíritu. El tiempo como un elemento relativo, ficticio en nuestras vidas, dado que en ella convergen -simultáneamente- pasado, presente y futuro.
Pero también se muestra al tiempo como un inevitable mensajero, una "voz" que nos recuerda que -no importando las tormentas- los días de paz llegarán. El tiempo como un enorme lienzo que, si bien tiene ya algunas manchas, aún queda suficiente espacio para llenarlo de color.
"Tiempo" es la clave. Con su ausencia, Kanon dio inicio, y con su abundante presencia, Kanon terminará.
Verdaderamente, hay cosas que nunca cambian. O, mejor aún, cosas que es mejor que nunca cambien.
Y a este gato le sigue resultando inconcebible cómo una "fórmula" tan sencilla como:
Pretty Cousin + Sleepy + ¿Keropi? = CHANCE!
… le resulte tan incomprensible a ciertas personas como, en este caso, Kyuuichi "Bastard till the end" Aizawa, quien en estos seis meses (aunque para él apenas han sido dos) nunca fue capaz de entender las ¿inocentes? indirectas y sutil encanto de nuestra bien ponderada (¡y bastante!) Nemuri-hime.
Bien reza el viejo adagio que "Dios le da Taiyaki al que no tiene dientes" ;_;.
Un terrible accidente. Traumas físicos y emocionales del que sólo unos cuantos logran salir adelante. Minimas posibilidades de recuperación total o, por lo menos, de sobrevivir.
¿Cómo es posible que se encuentre de pie y en plena salud a sólo unos cuantos días de encontrarse en terapia intensiva?
El deseo de una hija:
Que pasen los días, meses y años y ella siga ahí, siempre sonriendo, siempre gentil, siempre dispuesta a escuchar, siempre dejando una puerta abierta a la felicidad. Una vida con ella. Ese es mi deseo.
Fe es creer en lo que no se ve; y la recompensa es ver lo que uno cree
- Agustín de Hipona
Tal vez por ego, para conservar las apariencias o simplemente para seguir ese método para pensar "a lo grande", muchos seres humanos suelen buscar curiosos motivos para enfrentar la rutina: ambiciosos triunfos, metódicos objetivos, metas lejanas… aunque, al final, no es sino un seductor aroma, un dulce sabor, una caricia o una tierna voz la que realmente nos invita a poner los pies en la tierra tras una jornada de sueños.
Los grandes logros no lo serían sin esos (aparentemente) diminutos detalles que aderezan nuestra jornada.
Pocas cosas hay más preciadas en este mundo que la permanencia, que todo lo que apreciamos esté ahí por siempre, que quienes amamos nos acompañen el resto de nuestros días, en todas y cada una de nuestras tristezas y alegrías.
"Poder congelar el tiempo". Probablemente un poder que muchos han deseado por siglos (incluso más que volar), probablemente un poder que nunca alcanzaremos, para nadie podrá despojarnos del "aquí y ahora", del eufórico momento que vivimos hoy y -por supuesto- del recuerdo que queda con nosotros.
Supecial Jammu~ 4-Evaa~!!
Y aquí confirmamos la teoría que afirma:
"Las desgracias ocurridas a un individuo son directamente proporcionales a la cantidad de special jam ingerida"
El anonadado rostro de Kao-rin (que, por cierto, destila tsundere-feeling como nunca) habla sobre aquellos horrendos días de tortura aunque, con tan sublime verdugo, no hay más remedio que soportar esa misteriosa textura y hiperdimensional sabor que, desgraciadamente, permanecerá en las sombras por siempre.
Una enfermedad incurable. Una depresión que lleva a muchos irremediablemente a terminar con su vida. Un pronóstico sombrío desde cualquier perspectiva.
¿Cómo es posible que esta joven camine ahora sobre el cesped que nunca creyó volver a ver, derramando las lágrimas que contuvo por tanto tiempo?
El deseo de una hermana:
Correr bajo el sol de la mañana para llegar pronto a clases, reirnos de las tonterías del colegio, enfadarnos porque una deba esperar a la otra para volver a casa, observar el atardecer después de una cansada jornada escolar, saber que ella estará ahí para mí como yo lo estaré para ella, forjar inolvidables recuerdos donde ella siempre esté presente. Una juventud, una vida con ella. Ese es mi deseo.
No se vive sin la fe. La fe es el conocimiento del significado de la vida humana. La fe es la fuerza de la vida. Si el hombre vive es porque cree algo.- Leon Tolstoi
Un doloroso pasado. Una promesa rota. Un don de vida que se convirtió en veneno. Un corazón frío, destinado a morir. Profundas heridas físicas y psicológicas.
¿Cómo es posible dos chicas, unidas y separadas por sus propios fantasmas, con almas devastadas por la pérdida, la furia y el rencor, puedan ahora atreverse a ver hacia el futuro, sin cadenas?
El deseo de una pequeña:
Que las sonrisas nunca se alejen de mí y de quienes me rodean. Comenzar una nueva vida en libertad y con quienes más amo. Seguir adelante sin temor de quien soy y de lo que puedo lograr. Vivir por ellos… porque no estoy sola. Vivir por mí… porque no estoy sola. Ese es mi deseo.
"Hope" is the thing with feathers
That perches in the soul
And sings the tune without the words
And never stops… at all- Emily Dickinson
… y quien fuera un hachimitsu kuma-san para que cuidaras de este pobre neko que…
EJEM, ejem ^^;;… nunca hay que subestimar los milenarios poderes de los anteojos (aunque sean de utilería, como probablemente estos son), capaces de übermoé~nizar lo (de por si) übermoé~nizado.
Un último almuerzo en este solitario pasillo. Por supuesto, compartir el pan y la sal entre dos (o tres) puede resultar en un jugoso festín, sin necesidad de compañía extra.
Se tiene a quienes se necesita (y se ama). Nada más.
¡Por supuesto que no! ¡Usted es a quien necesitábamos en estos momentos!
Y es aquí donde vale la pena definir qué es lo que convierte a Akiko-san en un personaje tan cautivador. ¿Será acaso la paradójica fusión de cualidades pertinentes a la adolescencia con las de una sensual madurez?, ¿será su misterioso empleo?, ¿será que toda esta serie ha sido el resultado de la ingestión de toneladas de supecial jammu~?
Sea cual sea la respuesta a esta críptica cuestión, lo cierto es que Yuko Minaguchi nos ha demostrado una y otra vez que la edad no es ya obstáculo para alcanzar un appeal celestial.
Bien sûr, Kyuuichi "Gotta catch’em all" Aizawa no pudo resistir tan melódico encanto, llevando a esta venerable y hogareña doncella (porque -técnicamente hablando- es soltera, así que el concepto aplica) a su date-spot predilecto.
Después de todo, si le invitó un postre a la hija, ¿por qué no a la mamá? *-*
"Como una melodía de gradual intensidad, un mágico crescendo por breves melodías que acompañan a una principal, siempre tornándola más grande, más fuerte, más sublime…"
Así Sayuri nos revelaba el misterio detrás del Kanon en D Mayor, una agridulce cadencia que se ha visto reflejada en esta historia en múltiples formas, pero ninguna tan dolorosa como la vivida por Nayuki, Ayu y Yuuichi: una serie de pequeñas grandes tragedias que, en un siniestro afán del destino, se unieron armónicamente para congelar el tiempo.
No obstante, así como las piezas nacen y mueren en el Kanon, así el tiempo podrá volver a su cauce, dando luz a nuevas y vibrantes melodías. Después de todo, la nieve siempre cede paso a la primavera. La tragedia cede paso a la alegría… tarde o temprano.
Curiosa es la forma en que todos, tarde o temprano, caemos en los absurdas jugadas de la vida.
Cuanto más deseamos, cuanto menos se nos concede. Cuanto más nos negamos, más se presenta. Cuanto más buscamos, más nos innunda la desesperación. De ahí que reconocer que la respuesta a todas nuestras preguntas, el consuelo a todas nuestras penas, el perdón a todos nuestros errores siempre estuvo ahí, frente a nosotros, sólo esperando ser vista o escuchada, sea una de las lecciones más difíciles de entender.
Y así, breve pero intensamente, la esperanza renace… pero el camino a la redención apenas ha dado inicio.
¿Qué está pensando Mai?
A. Yokatta! ¡Fui el 2do. personaje más popular de KyoAni!Sea cual sea el caso, Koneko implora a la venerable deidad que hace posible todos los plushie-dreams habidos y por haber que le conceda una afelpada representación de SD-Mai en kimono *-*.
B. Yokatta! Nadie encontró el cadáver de Kuze…
C. Yokatta! Crazy wild yuri-sex at last!!! (gomen, Don Freak ^^;;)
"Como una melodía de gradual intensidad, un mágico crescendo por breves piezas que acompañan a una principal, siempre tornándola más grande, más fuerte, más sublime…"
Siete años atrás, pareció como si un trágico accidente fue el punto de partida para una extraordinaria melodía, dominada al inicio por la tristeza. Cada vez más melancólica. Cada vez más devastadora. Alimentándose del pesar y la confusión. Haciendo del rencor y la resignación su fuerza.
Siete años después, al disiparse los trozos de dolor, podemos percatarnos que el verdadero origen de esta delicada sinfonía nunca estuvo en la tragedia, sino en el noble corazón de una pequeña que, aún rodeada por la soledad y la pérdida, nunca perdió la fe en una promesa y se permitió vivir (tal vez para reivindicar su espíritu, tal vez para mostrarle al mundo de lo que era capaz) un dulce cuento de hadas.
Ahora, una vez que aquellos trozos de dolor se han transformado en fragmentos de esperanza, ha llegado el turno de que se unan a la "melodía original", aportándole un poco de la renovada fuerza y valor que les fueron concedidos. Cada vez más alegre. Cada vez más esperanzadora.
Kanon in D-Dur en su máxima expresión…
Una de las virtudes de la nieve es poder borrar cualquier rastro, el mínimo vestigio de presencia, origen o partida. Pero bien sabemos que todo tienen un final, y que incluso la más terrible nevada sucumbe ante la calidez de la primavera, permitiéndonos reconocer el camino andado.
Sumergidos en millones de copos de nieve, nuestro mundo -limitado y confuso- terminó por confudirse con ese "otro mundo", una realidad de infinitas posibilidades, un mundo que se había convertido en la helada prisión de una jovencita que, siete años atrás e inesperadamente, cruzó una "frontera" que aún no le correspondía.
Así, atrapada en un mundo de sueños inconclusos y (tal vez) resignada a una eterna soledad, la pequeña encuentra un rayo de esperanza, una fuente de fortaleza en el retorno de su primer amor, la suficiente fuerza como para trascender cualquier barrera y salir a su encuentro, no como aquella que "dejó" nuestro mundo hace años, sino como la representación de todos los recuerdos felices (reales e imaginarios) de su ser más querido… la Ayu Tsukimiya que a Yuuichi Aizawa le hubiera gustado conocer.
Obviamente, el reencuentro fue como volver a ese tierno romance de la infancia, un cuento de hadas cuyo desarrollo fueron recordando casi a la perfección, excepto por un detalle: la trágica conclusión.
Devastada al reconocer el oscuro final de su sueño y su realidad (que ya no pertenece a este mundo, que jamás podrá estar al lado de Yuuichi), Ayu vuelve a su verdadero hogar, percatándose de que -con los "dos mundos" aún unidos- ella tenía ahora el poder para conceder su último deseo, casi cerrando para siempre este trágico ciclo y -con ello-, alejándose para siempre de Yuuichi.
¿Cuáles fueron las palabras de Ayu? Imposible saberlo pero, como menciona Shiori, no es necesario preguntar por algo cuyos efectos son evidentes.
En aquella última gran nevada, a pesar de enfrentar una dolorosa despedida, a pesar de su propia existencia, Ayu hizo realidad el milagro más grande, pero… ¿acaso el ciclo se ha cerrado del todo, o corresponde a su protagonista hallar la "llave" que separe para siempre estas dos realidades?
美坂栞 と 佐籐朱美… どうもありがとうございます.
"Y la doncella se levanta, con más valor y firmeza que nunca…"
¿Por qué entre todas las historias que conforman Kanon, la de Nayuki termina como una de las más conmovedoras y fascinantes? Porque aún presentándose como una chica muy dependiente, logró despertar del "sueño" por su cuenta, aceptando a todos y a todo lo que le rodea y, sobretodo, con una esperanza renovada.
Se invierten los papeles. Es ahora la vulnerable princesa la que brinda consuelo al otrora valiente caballero.
He aquí la nueva Nayuki.
Y qué mejor forma de cerrar esta última participación de nuestra Nemuri-hime que reconociendo el excelso trabajo de Mariko Kouda en su retorno al set de grabación. En muchos sentidos: inolvidable.
水瀬名雪 と 國府田マリ子… どうもありがとうございます.
Ejem…
En fin, "al buen entendedor, pocas palabras…", aunque el último episodio de Kanon no lo sería sin otro detalle más para la (extensa) trivia ^^.
Casi un año después del "verdadero reencuentro", todos los involucrados en el "gran milagro" han seguido adelante con sus vidas, han superado sus miedos y alcanzado metas que alguna vez creyeron lejanas, mas no en el caso de Yuuichi quien, atado a una esperanza vacía, el joven empieza a perder la esperanza y a considerar que todos los esfuerzos han sido en vano.
No obstante, así como alguna vez este joven fuera la única esperanza para una confundida jovencita, toca turno a ésta de señalarle la última pista para escapar de este laberinto.
Sin duda, no hay persona más indicada…
川澄舞 と 田村ゆかり… どうもありがとうございます.
Reza un viejo adagio: "en cualquier situación,cuando no hay nada bueno que decir, es mejor guardar silencio" y, si bien no tengo objeción hacia esta secuencia (todo, todo lo contrario), este humilde servidor ha vuelto a caer en un punto en que las palabras son completamente innecesarias, un punto en que sólo la obra debe hablar.
El eterno ir y venir del tiempo, un tiempo que no se detiene, un tiempo que va y vuelve, un tiempo que asemeja un gigantesco lienzo sobre el cual, generación tras generación, miles de colores y formas han sido plasmados… tantos ya, que nos es imposible saber quienes fueron los primeros, así como los que vendrán seguramente verán algunos de nuestros trazos, pero desconocerán nuestros rostros.
Este planeta, por si mismo, es un lugar tan hermoso como aterrador, un lugar en que millones de historias (partes, a su vez, de una gran historia) se repiten una y otra vez, muchas veces sumergiéndonos en una profunda soledad.
Hermosa y constante soledad…
¿Qué, entonces, es lo que nos salva de ser raptados por este hipnotizante ciclo sin fin?, ¿qué, entonces, es lo que puede rescatarnos del abismo y, aún caminando en esta Tierra, mantenernos despiertos y evitar ser consumidos por un sueño eterno, por una espera interminable?
Otros.
Familia, amigos, conocidos, desconocidos… todos aquellos dispuestos a estar ahí, con nosotros, librando batallas hombro con hombro, brindándonos sabios o sencillos concejos, ofreciéndonos un hombro para llorar, un oído para escuchar, un alegre saludo, una caricia, un beso…
La simple, llana, pero sincera presencia. Sólo eso puede mantenernos en pie, sólo eso nos ha permitido seguir adelante a pesar de las trbulaciones, sólo eso evita que este gigantesco lugar -al que despertamos y en que dormimos día tras día- deje de ser una prisión y se convierta en una emocionante e interminable aventura.
¿Qué, entonces, es un milagro?, ¿por qué, entonces, hemos de "creer"?, ¿en qué, entonces, debemos de "creer"?
Difícil y presuntuoso sería dar una respuesta pero, a título personal, prefiero confiar en que los milagros son como poderosos "recordatorios" de nuestro papel en este mundo, muestras de que lo que nos rodea -y nosotros mismos- somos una mínima parte de lo que existe "allá afuera".
Yo "creo" porque sé que aún y cuando todas las fuerzas y recursos se agoten, siempre existe una última oportunidad, un último "deseo".
Al final, la respuesta a tales cuestiones se encuentran en cada uno de nosotros, incluso cuando no somos suficientemente sinceros para reconocerlas.
Así, todos aquellos que nos acompañaron a lo largo de esta inolvidable historia dicen "hasta pronto" de la mejor forma: siguiendo adelante.
A todos ellos. A todos quienes les dieron vida. A todos quienes les dieron voz: Gracias.
La última pieza.
En el lugar donde todo empezo, todo ahora termina.
Siete años después, una promesa cumplida cierra un ciclo de dolor y miedo, de decepción y pena.
Finalmente, las lágrimas contenidas por tanto tiempo, redimen los errores cometidos.
La última batalla comienza "ahora", siete años atrás…
Un sueño. Un profundo y blanco sueño. Un sueño vacío en que una princesa, día tras día, con la mirada firme y el corazón en la garganta, espera a una persona muy especial, la "única" persona…
A veces solitaria, a veces triste, a veces expectante, a veces molesta, la princesa espera. Hora tras hora, en un eterno atardecer con aroma a días felices, en una vieja banca que habla de miles de encuentros (de primeros amores, de madres e hijas, de hermanas, de amigas…), en una ciudad eternamente cubierta por un manto blanco, una ciudad sin tiempo…
Finalmente, aquella persona muy especial se hace presente.
"No es el mismo de antes", piensa ella. "Su caminar es distinto…" (decidido, valiente). "… sus palabras son distintas…" (seguras, arrepentidas), "… pero esa voz y ese rostro son el único camino… MI camino."
A través de esta simbólica escena somos testigos del final de un sueño (que también fue nuestro sueño) y de un esperado despertar, todo en un detallado contexto metafórico, comenzando por el lugar (la salida de la estación, sin cambios) y la vestimenta de Ayu (siete años atrás, sin cambios), que aquí encuentran un poderoso contraste en la vestimenta de Yuuichi (la misma que porta como adolescente, cambio total).
Es entonces que Yuuichi, no como el confundido pequeño del pasado, sino como el decidido joven adulto de hoy (que se refleja en su ropa), llega para "despertar" a su pequeña princesa.
Una batalla ganada con un sencillo regalo… y una mano tendida hacia el futuro.
Una promesa rota. Una caída mortal. Siete años borrados por la nieve, Un deseo inconcluso. Una vida de pérdidas y soledad. Una vida de rencor y temor.
¿Cómo es posible que estos jóvenes enamorados hayan logrado trascender al tiempo, encaminándose ahora hacia el futuro, mano a mano, con la ciega esperanza de que todas sus peticiones serán cumplidas?
Todo, estimados amigos, es cuestión de "creer".
月宮あゆ と 堀江由衣… どうもありがとうございます.
相沢祐一 と 杉田智和… どうもありがとうございます.
La primavera ha llegado y hoy, que todos terminamos una etapa, no puedo más que agradecer.
Por supuesto, éste no es sino el inicio del camino.
¿Qué queda ahora por hacer? Sencillo…
Vivir. Sentir. Creer… que una historia no tiene sentido si al final no somos un poco distintos a como empezamos.
Así que ¡adelante!, ¡vivan su propia historia!, ¡construyan sus propios milagros! y, si en algún momento se topan con alguna renard en el camino, no duden en ofrecerle un hogar, un buen shoujo manga y mucho, mucho nikuman ^^.
Después de todo… ¡tenemos todo el tiempo del mundo!
Mucho, mucho se puede decir sobre esta maravillosa experiencia, pero no es el momento. Por eso les invito a acompañarme en una última visita (por ahora) a esta inolvidable historia.
Expectativas. Impresiones. Futuros proyectos. Comentarios y demás desvaríos en una (poco esperada) conclusión.
Taiyaki for Dummies :: Epílogo :: Fuyu no Owari niOtanoshimini! ^__^





Owari da…
Luego de seis meses se da por concluida nuestra historia, misma que encierra todos los elementos que los escritores soñadores del siglo XVIII se atreverían a imaginar. Milagros… esta vida está hecha a base de milagros… porque está en nuestras manos hacer posible que sucedan.
Nadie nos obliga a comprender la magnitud de lo que a nuestro alrededor gira diariamente, pero es bueno de vez en cuando detenernos a pensar el por qué de dichas situaciones. Así como Yuuichi necesitó la ayuda de sus seres amados para darse cuenta de que aún permanecía dentro del sueño, mismo que hacía presa de Ayu en un nivel mucho más profundo. Cometer errores es de humanos, darse cuenta de ellos y corregirlos podría ser una virtud, así como un don que muy pocos suelen tener. Quien sabe… si de alguna forma Yuuichi hubiese sido capaz de encontrar la salida sin la ayuda de Makoto, Nayuki y Mai.
El tiempo que alguna vez se congelara siete años atrás, ha vuelto a retomar su curso. Desde que Ayu cayera lentamente del árbol, todo alrededor de ambos se detuvo, así como la cadena se sucesos se fue hilvanando para lo que sería su encuentro siete años más tarde. Como bien lo has dicho Koneko-sensei, los fragmentos siempre estuvieron presentes ahí, esperando a ser encontrados por Yuuichi, para que así con ello fuera reconstruyendo el pasado que se destruyera junto con su corazón en el momento de imaginar que no volvería a encontrarse con Ayu. En esencia, cada chica que se cruzó en el camino de Yuuichi le fue devolviendo lo que necesitaba hacer, saber, sentir y decir para cuando ese caprichoso reencuentro con su querida amiga de la infancia se diera lugar.
“No dejar de creer…” esa es la clave. No sé si considerarlo una casualidad o no, pero en los últimos meses siempre me he preguntado cuál es la razón de las personas que tienen que luchar contra una vida difícil, qué los motiva a ello. Veo que hay una respuesta simple para ello… porque todos creen en algo, por más simple que parezca.
Vive y deja vivir… pero sobre todo no dejes de creer.
Como bien dijera Ernest Hemminway “la vida es muy hermosa, vale la pena luchar por ella” Lo único que nos diferencia los unos a los otros es cuán difícil sea esa lucha; en el caso de Yuuichi y Ayu, fue una lucha que requirió de mucho esfuerzo para regresarla por la senda que comenzaron a recorrer juntos desde el momento en que sus vidas se encontraran.
Este ha sido el final de un sueño, ¿o el comienzo de uno más grande? Sólo el tiempo lo dirá.
Muchas gracias Koneko-sensei, por develarnos esos pequeños detalles que escapan a la vista de quienes sólo observamos lo que está en la superficie, sin tomarnos la molestia de llegar a lo más profundo.
Matta shitta.
Comment por Syaoran Li — 04/5/07 @ 1:22 am
Termino Kanon, una serie que ha dejado detrás que si una gran historia, una gran cantidad de sentimientos y un bello mensaje.
Termino el sueño pero ahora podemos levantarnos y ver hacia el futuro.
Un gran Taiyaki, sin duda, del cual que quedo con estas frases “¡adelante!, ¡vivan su propia historia!, ¡construyan sus propios milagros!”, simplemente por que me recuerdan que en este mundo hay muchas historias y milagros por ahí y que vale la pena conocer mientras construyo mi propia historia.
Muchas gracias Koneko-sensei por este proyecto, Taiyaki for Dummies, que nos ayudo mucho a comprender esos pequeños detalles y esas grandes ideas e ideales de esta serie. De verdad se agradece mucho el tiempo y esfuerzo invertido en hacer estos post para nosotros lectores ‘desconocidos’.
Yo por mi parte seguiré muy de cerca tu blog (aquí aprendí que sobre el moe ^_^ ) y estaré pendiente de tus próximos proyectos.
Comment por Hayato — 04/5/07 @ 9:39 pm
Como siempre, tan excelso en tus comentarios sobre cada capítulo. Me quedo sin palabras. Me quito el casco de guerra y pongo el corazón en la mano como en señal de reverencia. Este último taiyaki dejó buen sabor de boca a pesar de que lo consumí algo fuera de temporada
Crear los milagros. A final de cuentas, todos somos creadores de nuestra realidad Y qué mejor forma de crearla que… ¿Crearla? Fe… La que muchos niegan por aparentar ser más ligada a las religiones que a la vida cotidiana, y aún así, es tan real como los presentes aquí, como todo lo que percibimos, o tanto más porque probablemente, seamos productos de ella… La fe en un futuro mejor y el perpetuamiento de algo más que la especie humana; el cumplimiento
“No sólo de pan vive el hombre” y está confirmado empírica y científicamente que los que tienen algo en qué creer, una aspiración o meta, tienen mayores posibilidades en la vida que quienes se limitan a recibir solamente las necesidades más elementales (aún la de la compañía)
(En alguna parte leí sobre una comparación entre Mai con lentes y Nagato-san… Eso queda a criterio del que lea este comentario)
¡21 balas de salva a toda la comitiva de Key/Visual Arts por ser el autor original de esta historia sobre sueños, milagros y nieve!
¡21 balas de salva a los de Toei por hacer una primera aproximación en la adaptación de la novela!
¡21 balas de salva a los de Kyoani por hacer la segunda aproximación, y ponernos a compararla con la primera (Ya será tema de discusión el resultado de dicha comparación)!
Las 21 balas de salva (y la medalla de honor por servicios especiales) para Kickinekos me las reservo para el epílogo. De momento, gracias por surtir a este soldado de finísimo y bien elaborado Taiyaki por lo 2 meses en que leí esta serie de artículos. Definitivamente Mai es mi favorita, aunque no por ello hago menos a las demás (Cada una lo suyo) ¡Y al igual que Hayato, tendré un ojo (de Curtis, claro está) sobre este blog!
Comment por JDAM_Cid — 04/5/07 @ 11:32 pm
Ah, y por cierto, ¡Yo también quiero un plushie de Mai en kimono! Pero por ahora me conformo con la imagen de las 3 opciones
Comment por JDAM_Cid — 04/5/07 @ 11:42 pm