Marzo 18, 2007
Taiyaki for Dummies :: Kanon 23 :: Finale
Tarde o temprano. No importa lo lúcidos que sean, no importa lo gratificantes, dulces, aterradores, nostálgicos o inspiradores que sean. Los sueños siempre terminan.
Hoy termina un sueño. Pero… ¿es este el final de nuestro camino?
Comencemos…

¿Qué es un Finale?
En términos melódicos, un finale refiere al segmento que concluye un movimiento o una composición completa, casi siempre empleando otras formas musicales. Uno de los finale más memorables (y que, sin duda, compete sobremanera a esta historia) es el que ofrece en la 3ra. y 4ta. escenas de su último acto el Mesías de Joseph Haydn, apropiadamente tituladas "La Victoria sobre la Vida y la Muerte" y "La Glorificación de Cristo".
¿Qué relación tiene con Kanon?
Hace siete años, una trágica partida dio inicio a un nostálgico relato de difusos recuerdos y nobles deseos, sumergiendo a una ciudad entre la nieve y el tiempo, combinando historias en una armósica -aunque triste- melodía.
Hoy, en medio de un milagro invernal, dicha historia escribe su último capítulo…
Hemos sido testigos de una atípica imagen del infierno, una pena de frío y sepulcral silencio que, tal vez sirviendo a un inconsciente deseo, le ha castigado profundamente en respuesta a los errores cometidos, llevándolo casi al borde de la muerte.
Sin embargo, en el preciso momento en que Yuuichi renuncia a todo con tal de recuperar lo perdido, pidiendo perdón a todos quienes han sufrido las consecuencias de sus actos, un "ángel guardian" se encarga de que el pesar cese.
Obviamente, la batalla no ha terminado, simplemente nos encontramos en un fugaz oasis en medio de la tormenta, un singular "purgatorio" apropiadamente en blanco (sin errores, sin penas, sin consecuencias).
Excelente manejo de símbolos.
Un indescriptible shock, un inaudito éxtasis, una considerable incredulidad y un ligero aroma "mahou-shoujo de serie B" es el efecto que esta imagen tuvo -y sigue teniendo- en su felino servidor.
Sin previo aviso y arriesgando todas sus cartas, Kyoto Animation incorpora al argumento un elemento original de vital importancia, no sólo al fungir como "combustible" para las acciones a desarrollar en estos últimos dos episodios, sino también al establecer la simultánea presencia de dos "mundos": el frío y despiadado presente (donde la inevitable verdad ha llevado a todos los personajes al borde del abismo) y una "realidad alterna", consecuencia de deseos que trascienden el espacio-tiempo y donde reside el verdadero significado de "milagro".
Hasta la desaparición de Ayu, Yuuichi había "navegado" por ambos mundos sin verse directamente afectado pero nuestro protagonista, tras reconstruir la última parte de su trágica niñez, se reconoce atrapado en el limbo (una realidad "incompleta", efecto de un deseo y una amistad que terminaron abruptamente), entrando en escena otro ser capaz de desplazarse entre el mundo real y el mundo de los milagros: Makoto.
Así, valiéndose del eterno deseo de ver por el ser humano que más ha amado, Makoto "conduce" a Yuuichi hacia la única persona que podría mostrarle la salida en este complejo laberinto: su contraparte en el mundo real.
Creo que a nadie extrañaría si confieso que este ha sido el wallpaper de Il Gato durante las últimas dos semanas, y no es para menos: esta imagen grita "OVA spinoff" a los cuatro vientos o, por lo menos, un poster conmemorativo en el próximo número de Megami (¿junto a Akiko-san y un poco de supecial- jammu~, perhaps?). Verdaderamente es-pec-ta-cu-lar.
Por supuesto, un poderoso bonus es poder escuchar la verdadera voz de Mayumi Iizuka (algo que no recuerdo desde… ¿Escaflowne?), no muy distante de la de nuestra querida renard, lo que ayuda a mantener un cautivante parecido.
Por un lado tenemos a una joven cuyo único refugio eran sus sueños de infancia, sueños donde el tiempo simplemente no existía pero, cuando un terrible suceso acaba con su paraíso invernal, aislándola en este mundo ambiguo y despiadado, le resulta imposible seguir adelante.
En contraste tenemos el caso de otra chica, aferrada al mundo "real" debido a su inseguridad y miedo al dolor, cambiando todo para ella cuando el firme deseo de su hermana de pasar una tranquila juventud a su lado le demuestra, no solo que es posible creer más allá de lo que las posibilidades físicas nos permiten, sino que es necesario hacerlo para vivir en paz con nosotros mismos y poder forjar un camino hacia el futuro.
Ahora, con "los dos mundos" ya revelados, queda en manos de esta última hacer que su amiga encuentre el "equilibrio" que le permita escapar de su prisión, superar los errores y retomar el camino truncado… aunque, al final, la decisión sólo podrá tomarla una persona.
No obstante su notable intervención, el joven acepta que no ha sido mas que un ingenuo testigo de acontecimientos que le superan en tamaño y magnitud: incapaz de perpetuar el inocente romance de un mítico ser, incapaz de acabar con los demonios que aquejaban en corazón de una guerrera, incapaz de transformar el cuerpo de una espíritu risueño, incapaz de consolar a una obstinada soñadora, incapaz de recordar la promesa del primer amor…
El corazón se confiesa… un doloroso rite de passage para superar los obstáculos del pasado.
Cual angelical confidente, Makoto Sawatari no hace preguntas, no pide innecesarias explicaciones que sólo abrirían lantentes heridas… simplemente escucha en silencio, siempre con una dulce sonrisa para un angustiado espíritu que, finalmente, empieza a sanar gracias a sus sabias palabras.
"No hay pesar que no nos haga más fuertes. No hay tragedia que no nos haga más sensibles. No hay dificultad que no nos haga agradecer aún más los tiempos de paz"El preámbulo a la "última batalla" ha comenzado.
The Fox and the Grapes…
Esto, mis estimados educandos, es un auténtico regalo a los veteranos seguidores de esta historia. De hecho, prefiero imaginarlo como un mensaje de (relativa) despedida de nuestra adoradísima renard para toda su fiera (no pun intended) legión de seguidores.
Iizuka Mayumi-san… gracias, infinitas gracias por tan excelso trabajo y tan hermosos recuerdos.
"Yakusoku… da yo!"
¿En qué momento terminan las coincidencias y empiezamos a ser "piezas" de un juego predeterminado?, ¿cuántos de nuestros encuentros son sólo producto del azar y cuántos de ellos forman parte de un plan mayor?
Hace algún tiempo mencionábamos que, en cada uno de los relatos que conforman Kanon, el personaje principal tenía -para "despertar"- que enfrentarse al individuo que representaba todos los obstáculos en su "sueño". Así, Makoto tuvo a Mishio, Mai se tuvo a si misma, Shiori tuvo a Kaori, y ha llegado el momento de que nuestra pareja protagónica deje atrás este agridulce cuento de hadas.
Yuuichi encarando a Ayu. Ayu encarando a Yuuichi.
Destacando, faltaba más, este genial cover de Last Regrets, interpretado por Lia.
Así, el sueño termina donde empezó, en medio de este blanco y agonizante escenario.
Es curioso observar como muchas de las respuestas siempre estuvieron ahí, prestas a ser encontradas, pero fue el temor a las consecuencias lo que impidió a nuestro protagonista percatarse de lo sucedido.
Sí, aqui termina una larga travesía pero, irónicamente, con la primavera es en este mítico sitio donde se abrirá paso una nueva vida.
El "hubiera" es un doloroso artilugio verbal. Doloroso, injusto e irremediablemente hipnotizante.
El "hubiera" nos abre las puertas a miles de posibilidades, es capaz de derrumbar cualquier barrera; pero lo peor viene después, cuando la decepción y la angustia nos oprimen.
El "hubiera" es difícil de superar, pero hay ocasiones en que es también nuestra única salida.
- Alexander Pope (Eloisa to Abelard, 1717)How happy is the blameless vestal’s lot!
The world forgetting, by the world forgot.
Eternal sunshine of the spotless mind!
Each pray’r accepted, and each wish resign’d.
Somos la suma de nuestros actos, somos la suma de todos nuestros encuentros, somos la suma de todos nuestros amores, nuestros odios, nuestros temores.
A pesar de las lágrimas o, mejor dicho, por las lagrimas, por las risas, por la angustia, por los momentos felices, somos quienes somos y cambiar (o eliminar del todo) un agridulce -pero vital- recuerdo sólo para evitar el dolor de la pérdida es un precio muy alto.
Y aquí, estimados lectores, es donde da inicio el último gran movimiento de esta excelsa sinfonía y es que, a diferencia de Toei 2002, donde esta secuencia representó el golpe de escena más importante de toda la serie (de hecho, no hay momento más memorable en dicha adaptación que el doloroso "deseo" de Ayu acompañado inmediatamente por Florescence como BGM), aquí KyoAni lo emplea como recurso para el milagro más extraordinario en la vida de estos jóvenes y el que da sentido a toda esta historia.
Por supuesto, este es también el gran momento de Ayu, no como la joven que nos brindara simáticos y emotivos momentos, no como la chica cuyo inocente carácter ganara el corazón de Yuuichi, sino como el omnipotente ser que posee todas las llaves y secretos del "mundo de los sueños". Aquí, ya consciente de su poder y condición, Ayu se vale de un último esfuerzo para finalmente, después de siete años, lograr que ambas realidades vuelvan a su cauce, no sin antes lograr un misterioso cometido…
Una persona no es sólo un individuo de carne y hueso, es también todo el universo que le rodea. De ahí la magnitud de este tercer -y último- gran deseo que, para bien o para mal, Ayu se lleva consigo a ese "otro" mundo.
La batalla ha terminado y, con el difícil esfuerzo, llega el recuento de los daños, el tiempo del perdón, el momento de reconocer los errores.
Finalmente, el príncipe ha sido liberado del limbo en que se hallaba preso, el mundo ha vuelto a la normalidad, pero lo único que le rodea es oscuridad, obligándolo aún a aferrarse a un nostálgico sitio de su infancia, anclado a un último recuerdo ante una realidad que no le dará tregua, pero es entonces cuando frente a él se levanta una firme figura, una figura valiente, gentil, poderosa como nunca antes… la figura de una princesa que murió ante un mundo de ilusiones perdidas para renacer como una joven mujer de inquebrantable fe.
Sólo la presencia de esta renovada princesa es capaz, no sólo de separar al príncipe de los dolorosos recuerdos que le limitan, sino también de mostrarle el camino en medio de la noche.
He aquí el gran momento de Nayuki, el instante que se levanta con sus propias fuerzas, ya con la ayuda de mamá, ya no por amor a Yuuichi, sino una firme voluntad propia y un profundo valor.
Al final, Nayuki se levanta como la heroína más fuerte en esta triste historia, aquella que alcanzó el fondo del abismo y volvió a la vida sin depender más de nadie.
世界の終わり
Siete años atrás, una pequeña princesa empezó a soñar. Toda su alegría y voluntad estaban dedicadas a su hermoso sueño: el sueño de un tierno ser que deseaba agradecer a quien le salvó la vida y le mostró el significado de la amistad, el sueño de una valiente niña con un don de vida en su triste espíritu, el sueño de dos hermanas que deseban disfrutar juntas cada atardecer, el sueño de una dulce chica que deseaba correr con el viento y ser feliz al lado de su madre, el sueño de un príncipe que deseaba recuperar los trozos de su corazón para encontrar nuevamente a su primer amor…
Todos los sueños, toda la culpa guardada, todo el amor inconfesado, todo el dolor expresado, todas las lágrmas derramadas, todas las sonrisas dibujadas, toda la angustia liberada, toda la despreciable soledad, toda la dulce compañía, todos los anhelos de la infancia, todas las esperanzas de la juventud, toda la resignación de la madurez… todos y cada uno de los seres humanos que rodean, viven y construyen este universo, esta eterna noche de invierno reciben un invaluable regalo de esa gentil princesa, esa tierna adolescente que se despide con una nieve luminosa tras de sí, un brillante manto que marcará para siempre a este mundo.
La noche interminable… termina al fin.
Un vistazo a nuestra última lección, que llegará en una fecha especial, tal vez la única y más apropiada.
All alone, somewhere far away from home
In a lonely place where no one knows your name
Lost inside a corner of your mind
Looking for a place to hide and none to findBack in the days when you were just a child
The sunrays danced eternally
And when you least expect it, you hear a voice inside
Telling you to begin the life of your dreamsYou have the power to believe
Take a look inside your heart
A road is waiting for you
The truth is written in the stars
No matter who you are
You feel the force of loveLike a wind blowing high above the clouds
You were moving fast but couldn’t touch the ground
Think of the days when you were just a child
You felt a joy so tenderlyAnd if you stop to listen to what you feel inside
You can be everything you wanted to beYou have the power to achieve
If you reach inside your heart
Your wish is waiting for you
The truth is written in the stars
No matter where you are
You feel the force of loveAll the pain and tears and broken dreams
Flowing like a river
It’s never easy to see
Trust what you feel and just keep your spirit free
You can be all the things you wanted to be
In your dreamsYou have the power to believe
Make a promise in your heart
Your future’s waiting for you
A secret in the sky above
Like a shooting star
You feel the force of loveIt’s written in the stars





“Ha llegado el momento de abrir los ojos y enfrentar la realidad de este mundo…”
Así es como interpreto el despertar de Yuuichi en la habitación de Makoto Sawatari, su primer amor. Resignado ante el dolor y la impotencia que lo embargan, Yuuichi finalmente deja salir a flote toda esa gama de sentimientos que lo carcomían por dentro. La partida de Makoto, la incertidumbre sobre el bienestar de Shiori, las heridas físicas y psicológicas de Mai y Sayuri, el dolor de Nayuki, y sobre todo, el súbito adiós de Ayu… después de siete años de estar huyendo de la realidad, está lo alcanzó finalmente.
A propósito, la introducción de verdadera Makoto Sawatari fue algo que en verdad me tomó por sorpresa. Posiblemente de haber sido otra persona, Yuuichi probablemente no habría dicho nada sobre sus sentimientos, su impotencia y el dolor que sentía por haber olvidado a la persona más querida… Ayu. De manera silenciosa Makoto hace lo suyo para recordarle a Yuuichi una verdad de esta vida, entre más sufrimiento pasemos, eso nos hará más fuertes. Claro que como sucede en la mayoría de veces, es difícil que nos demos cuenta de ello por sí solos, siempre necesitaremos de alguien que nos lo recuerde.
Es por eso que Yuuichi regresa a donde aquel mundo se dividió en dos; en dónde siete años atrás cambio su realidad por un sueño, un sueño en dónde todo el dolor había desaparecido, tomando consigo los recuerdos tristes y dolorosos. Ahora que ha recuperado el último fragmento de aquellos recuerdos que enterró en lo profundo de su ser, es tiempo de abandonar dicho sueño y enfrentar la realidad.
Lo admito, siempre será un enigma para mí el saber cuál de los sueños y realidades, creadas a partir de ese día siete años atrás, estamos presenciando. ¿El sueño de Ayu? ¿O quizás Yuuichi? Que más da… siempre que uno de los dos despierte del mismo.
Y finalmente Nayuki, quien se dio cuenta de que era imposible imponer sus sentimientos sobre el corazón de una persona que lo da todo por los demás y se olvida de sí misma.
Ya he visto el final, pero quiero escuchar lo que Koneko-sensei tiene que decir…
Saludos
Comment por Syaoran Li — 03/18/07 @ 8:14 pm
De la misma manera, espero vuestro comentario sobre el final de la serie, me ayuda a apreciar mas aún esta preciosa serie,.
Una cosa que me ha llamado la atención en este capitulo, y que me extraña no hayas denotado, es la actuación de Mariko-sensei en el momento anterior al final. No es que solo se haya destacado solo allí, pero es que la escena me llego tanto en ese momento, que se me hace extraño q un colega gatuno no la haya marcado.
En fin, esperando el final, como dije antes.
Mis saludos
Comment por Kamineko — 03/20/07 @ 4:30 pm