Marzo 11, 2007

Taiyaki for Dummies :: Kanon 21 & 22 :: Taiyaki Express!

Vamos, estimados educandos, no lo eviten más: sé de antemano que en cuanto sus astutos ojos se posaron en la palabra "Express" del título, muchos de  ustedes profirieron más de una maldición en contra de este gato primaveral.

Y sí, sé también que hace dos semanas su servidor afirmó con pompa y circunstancia que no habría más ediciones express en este pescado relleno de Diox  pero, ¡oh sorpresa!, llega un larger-than-life episodio 22, con algunas de las jugadas más astutas y poderosas que su servidor haya tenido oportunidad de  observar en mucho tiempo, estando a punto de derribar a este felino en más de una ocasión, siendo ya imposible separarlo de su contraparte episódica.

Así, a una semana de que Kanon termine su largo semestre de peregrinar, y a dos semanas de que esta sección finalice su primera etapa, comenzamos con una nueva edición de Taiyaki for Dummies.

 

 

¿Qué es un Rondó?
Del francés "rondeau", el término habla de una forma musical basada en la repetición de un tema específico. En un rondó, el tema principal suele desarrollarse tres veces o más, alternándose con episodios musicales llamados contrastes. El rondó era una forma muy atractiva para los compositores del siglo XVII y principios del XVIII, aunque su uso se extendería al ser aplicado por Joseph Haydn y Mozart en varias de sus sonatas.

 

¿Qué es una Sinfonía?
Con origen en el griego "synphone" (sonidos en conjunto), una sinfonía refiere a una pieza de cuatro movimientos muy bien delimitados, usualmente comenzando con un dinámico allegro, seguido de un movimiento lento, un minueto y finalizando con otro movimiento dinámico, como un rondó. Sin  embargo, gracias a los aportes de Ludwig van Beethoven a inicios del siglo XIX, la sinfonía adquirió mayor flexibilidad estructural e instrumental aunque,  como lo indica su nombre, siempre siendo ejecutada simultáneamente por todos los integrantes de una orquesta.

 

¿Qué relación tienen con Kanon?
Finalmente, el pasado que Yuuichi Aizawa tanto ansiaba recuperar, ha cobrado vida, no sin revelarle una serie terribles verdades que no dejarán de acosarle,  repitiéndose en su mente segundo a segundo, sometiéndolo a una intensa espiral de autodestrucción en el que las consecuencias de sus actos (todas, al  unísono) le harán pagar un muy alto precio.

Finalmente, incluso la más noble idealista se despoja de máscaras y matices, permitiéndonos ver el profundo vacío en sus vidas.

 

 

Como en una interminable cadena, renovándose infinitamente, cada vez con mayor fuerza y bajo notas aún más melancólicas (bien nos lo decía Sayuri), hay deseos que tienen lugar en distintos tiempos y lugares, incluso también con otros rostros pero, curiosamente, siendo muy preciados a pesar de su sencillez.

Lo anterior nos lleva a plantear una compleja cuestión: ¿representa cada relato de Kanon (Makoto, Mai, Shiori) un detallado fragmento del argumento principal (Ayu, Nayuki y Yuuichi)?

Por supuesto, en este prolongado vistazo al pasado un elemento ha prevalecido: la facilidad para crear y confiar en lo que se ha creado (cualidad que - generalmente- se vincula a la niñez), y es que para estos dos pequeños, observando que el mundo en que se les obliga a vivir les da constantemente la  espalda, deciden construir uno propio, sin límites… sin imaginar el precio que habrían de pagar por ello.

 

 

Cuando estamos frente a una situación que escapa a toda lógica, una reacción obvia es asegurar nuestra presencia en un plano real, realidad eternamente relacionada a sensaciones físicas y, así, para el ser humano no hay mejor herramienta para "afirmar" la realidad que a través del propio cuerpo (como si de un pellizco para comprobar que no se vive un sueño se tratara).

Sin embargo, sus velados recuerdos, confuso presente e incierto futuro han sumergido a Yuuichi en un plano ilimitado en espacio y tiempo, todo  consecuencia -probablemente- de la utópica realidad que él y Ayu crearan siete años atrás.

¿Viven Ayu y Yuuichi los trágicos efectos de un sueño que ellos mismos construyeron?

 

 

Un poco difícil de identificar a partir de esta línea, pero el profesor hace directa referencia a la "Paradoja del Gato" de Erwin Schrödinger, formulada en 1935  para explicar la validez de ciertas observaciones en experimentos de física cuántica y que afirma, en resumidas cuentas, que si en una caja introducíamos un  gato, una partícula radiactiva y un frasco de veneno, la partícula radiactiva tenía un 50% de probabilidades de desintegrarse en un plazo de una hora; si lo  hacía, el veneno se liberaba y el gato moría.

No obstante, mientras no abramos la caja, el gato está en un estado tal que está vivo y muerto a la vez (no podemos observarlo, por tanto, ambas  posibilidades son válidas).

¿A qué viene este banal intervalo cultural? Precisamente a que (casi) en todos los relatos que hemos observado en Kanon, la Paradoja del Gato ha desempeñadp un papel vital al jugar con nuestras impresiones y sentimientos de manera brutal, siendo el caso más obvio el de Shiori quien, como no puede  comprobarse si sigue con vida o no, su destino está abierto a interpretación.

 

 

Buscando romper el hielo en medio de la tensión dramática, he aquí un curioso detalle: observen con detenimiento el gesto de Nayuki en esta (muy) típica  expresión de optimismo; podría tratarse de un detalle poco cuidado de los animadores pero, ¿no tiene cierto parecido con la infame Konata Izumi,  protagonista de Lucky Star?

So riesgo de caer en paranoícos excesos (aunque no sería la primera vez), el que esa pasiva mirada haga su aparición a estas alturas del año es mucha, mucha coincidencia.

 

 

Todo tiende a cambiar al paso del tiempo, incluso las familias, pero en estas siempre es posible encontrar un punto de apoyo, una figura que equilibra las  acciones del resto de los integrantes pero, ¿qué sucede cuando ese punto de apoyo desaparece?

Asimismo, estamos aquí frente a un nuevo "retrato de familia" que, evocando pasados episodios, nos daremos cuenta de que escenas de este tipo sólo se han presentado con los tres personajes con quienes Yuuichi ha tenido una relación más profunda en el plano personal, sin embargo, la (muy dinámica)  participación de Keropi-kun en este cuadro transmite una sensación de "artificialidad", lo que no sucede cuando Piro-kun entra en escena.

¿Presagio de que esta relación jamás funcionaría en otro plano más allá de lo familiar?

 

 

A partir de esta escena es posible afirmar una curiosa teoría: en los 26 episodios que la conforman, Kanon ha manejado un esquema de tres tiempos muy marcado y distribuido de la siguiente forma:

Episodios 01 a 18: El Pasado
Énfasis en los velados recuerdos de Yuuichi y los encuentros con quienes se han visto afectados por sus acciones.

Episodios 19 a 20: El Presente
Yuuichi comienza una relación con Ayu ignorando los "espacios vacíos" en su memoria. El objetivo de los dos es "vivir el momento".

Episodios 21 a 24: El Futuro
Los sucesos de hace siete años son aclarados. A partir de la desaparición de Ayu la atención se centra (tanto en flashbacks como en tiempo presente) en el  impacto que toda acción tiene en el porvenir.

Así, a partir de estas suposiciones, es en este episodio cuando el futuro se vuelve una prioridad en esta historia, y lo hacemos bajo dos contrastantes perspectivas: en primer lugar, una de futuro a largo plazo (fielmente representada en este punto del flashback) como indeterminable, imposible de predecir,  pero para el que podemos dejar herramientas (en este caso, el ángel de los deseos, aunque en live-action podríamos referir como formación personal).

 

 

Resulta  extraño cómo situaciones que en la vida real serían vistas con un (profundo) aire de temor, en este plano animado elevan nuestro termoé~metro a un punto de autodestrucción (quien opine lo contrario, ya conoce la puerta grande).

 

 

Desde el inicio, Yuuichi Aizawa se nos ha mostrado como un joven para quien el pasado representa un temible "Talón de Aquiles", siempre renuente (al  menos, de forma inconsciente) a recordar y hacerse responsable de las consecuencias de sus actos.

No obstante, Nayuki Minase se encuentra en el otro extremo del espectro: el pasado, sí, en ocasiones simboliza una constante tortura, pero también es su único refugio, un "tiempo muerto" que le brinda el equilibrio para seguir adelante pero, ¿qué sucede cuando desaparece dicho equilibrio?

 

 

Aunque en dosis leves, se cumplen las palabras de Tatsuya Ishihara, quien afirmara en septiembre que Jun jugaría un papel de vital importancia en esta nueva adaptación de Kanon, lo que ha cumplido letra por letra aunque de forma muy sutil y discreta. ¿Será digno de una Kaori-nesca rempensa al final?

 

 

Pero hay que considerar que una casa, por si misma, no es más que piedra sobre piedra sin las personas que en ella habitan. Son las personas las que  conforman una casa, una familia y, sin ellas, nuestro "punto de equilibrio" desaparece instantaneamente.

Cruel presagio de lo que sucederá en unas horas…

 

 

Por el simple placer de hacerlo, deleitémonos con nuestra veneradísima MILF, en este pic destilando encanto más allá de toda expresión.

¡Cómo mejoraría el mundo…! -exclama Koneko a las cuatro vientos - ¡… con una Akiko-san en cada hogar! ;_;

Y desde humilde tribuna me uno a la proclama: ¡un mahou-shoujo tsundere imouto meganekko spinoff de Akiko-san, onegai! ;_;

 

 

Un segundo antes o un segundo después… nadie elige ser víctima de las circunstancias.

Nadie elige ser el "villano" en nuestra propia historia pero la vida,  aunque se nos presenta al inicio como un lienzo en blanco, también va definiendo nuestro rol a partir de innumerables "fuerzas", muchas de ellas sin relación con nuestras decisiones. lo que podría llevarnos a ignorar las consecuencias (después de todo, no somos directamente responsables), pero nada cambia el  hecho de que el acto fue nuestro, el daño provocado fue nuestro.

Las cicatrices suelen ignorarse al paso del tiempo, pero la marca sigue ahí, imborrable y tan poderosamente evocativa como el día en que se infringió la herida.

 

 

Un segundo antes o un segundo después… nadie elige ser víctima de las circunstancias.

En cuanto sale el sol nos despertamos, seguimos una mecánica rutina y salimos al mundo sin la más mínima certeza de que -ocho horas después-  volveremos con vida; no existe siquiera un segundo de certeza hacia el porvenir.

En un instante, el equilibrio desaparece, vidas enteras pierden su propósito y son borradas del mapa, mundos enteros se derrumban… nadie elige padecerlo,  pero sabemos que sucederá. Esta es la cruel segunda perspectiva del futuro que ofrece Kanon: la de un futuro inmediato impredecible, implaneable,  imprevisible; mortal para una esperanza tan difícilmente construida.

Kanon explora el concepto de "milagro" en todos sentidos: la existencia de milagros como una cuestión de o "confianza ciega", fé que mantenemos en alto  cada vez que salimos de casa o vemos partir a nuestros seres queridos, fé en que nuestras peticiones serán complacidas, fé en que las sonrisas que nos  rodean jamás desaparecerán.

Aquí, el otrora "pilar intocable" ha sido roto pero, bien lo sabemos, para creer en los milagros es necesario "padecer" su proceso.

Finalmente, aunque en un tono trágico, estamos en preludio al milagro más poderoso y ahora, más que nunca, ha llegado el momento de "creer"

Por otra parte, abordando el aspecto técnico de la escena, considero que KyoAni se arriesgó bastante al desarrollar el accidente de Akiko de esta forma: cruda,  súbita, sin cortes, con un estilo vouyerista muy marcado.

Asimismo, considerando el flashback de Yuuichi como el inicio de la "escena", podemos calificarla  como una de las mejores dirigidas en la serie hasta el momento, logrando presentar -consecutiva y eficazmente- dos intensos golpes de escena,  interrumpiendo drásticamente la catarsis que estaba a punto de generarse entre Yuuichi y Nayuki.

 

 

 

 

En su (muy) limitada sapiencia y tolerancia, este servidor entiende lo bizarro que puede llegar a ser el tráfico en un país coo el que nos ocupa, entiende que  los restos de un accidente no pueden ser removidos de inmediato, entiende que una serie animada no apele 100% a la realidad (de hecho, sería absurdo pedir  eso), pero lo inadmisible es que Yuuichi no haya reaccionado ante el shock de Nayuki. ¿Tan difícil era un abrazo o, por lo menos, protegerla de tan crudo panorama?

Y es que la impávida actitud de nuestro protagonista es tan ilógica que resulta risible y despreciable. ¿Acaso se trata de un error en el guión?

Sea cual sea la razón, un muy mal detalle.

 

 

Atención al detalle en el conejo de nieve: no fue aplastado (como sucedió con el del incidente entre Nayuki y Yuuichi), sino que sucumbió ante un ambiente adverso, como sucede con las estructuras frágiles en un mundo aferrado a los cambios, siendo más que obvia su relación con Nayuki.

Castillos en el aire derrumbados en cuestión de segundos.

 

 

No cabe duda que Makoto tuvo en la vida de Yuuichi un impacto mucho más profundo del que pudo apreciarse a simple vista, no sólo por ser la única chica  (además de Ayu, cuyo souvenir fue meramente accidental) de la que nuestro protagonista guarda materiales recuerdos, sino también por ser la única imagen a  la Yuuichi acude en tiempos difíciles.

Y en cuanto a la trivia banal, la línea/publicación responsable del manga en escena es una parodia de la clásica Hana to Yume (en que se han serializado  Fruits Basket, Glass no Kamen, entre otros relatos). Obviamente, el título del manga es más que profético.

 

 

No hay acto que con lleve mayor desilusión que el despertar: desilusión por sabernos aún atrapados en una prisión de carne y hueso (mientras que, en  sueños, no hay límites), desilusión por reconocer que todo lo que nos rodeaba se desvaneció en un instante, desilusión por saber que todos nuestros  esfuerzos de hacer de nuestra realidad una constante fueron en vano.

Hasta ahora únicamente hemos percibido el "sueño" como un obstáculo para el "soñador", una anomalía que le impide crecer y seguir adelante, pero en Nayuki el caso es dramáticamente opuesto: ella necesita el "sueño", vive por y para el "sueño".

Aquí observamos a la verdadera Nayuki, no a la dulce idealista, sino una joven enfermizamente vulnerable, temerosa, vacía, consumida por la desesperanza.  ¿Acaso la Nayuki que observamos hasta hace unas horas era sólo una ilusión?

En espera de un milagro, sólo quedan dos opciones: volver al plácido sueño o despertar a un mundo para el que no estamos preparados para enfrentar. ¿Está  Nayuki destinada a permanecer en un sueño eterno? La analogía con Ibara-hime (Nemuri-hime) es paradójicamente inevitable.

 

 

La última pieza del rompecabezas está ya en su lugar, último fragmento de un lógico artílugio que, irónicamente, revela un detalle que escapa a toda comprensión, estricta coherencia de acontecimientos que revelan lo increíble.

Presenciamos el trágico final de un cuento de hadas que, a diferencia del accidente de Akiko, se presenta como una memoria pausada, dolorosamente detallada, sin ápice de vouyerismo.

He aquí el acontecimiento que marca el principio y final del sueño que, por siete años, ha dominado la vida de Yuuichi Aizawa.

 

 

En shock, confundido y profundamente culpable, Yuuichi transmite este último mensaje a Jun sin intención de volver. Perfectamente consciente de la  irrealidad que está viviendo, el joven emprende una desesperada búsqueda de la única persona capaz de evitar su caída en el abismo.

Yuuichi sabe que -tal vez- no volverá, haciendo saber a su amigo su último deseo.

 

 

Al fin, a pesar de los esfuerzos, pareciera que la oscuridad ha ganado la partida, sepultando todo en un intenso frío y silencio, pareciera que todo se ha  perdido y hemos alcanzado las profundidades del abismo…

Así, aún en medio de la más tenebrosa noche una débil luz, el tenue destello de un noble deseo ofrece sus últimas energías para guíar al único ser al que ha  dedicado su existencia hacia la salida de este cruel laberinto, siendo su presencia la más pura manifestación de un milagro y su sonrisa un cálido viento de cambio en esta triste historia…

 

 



The moon is gone
And the night is still so dark
I’m a little afraid of tomorrow

For this day was so long and hard for me
And I’ve lost some of the things so far I have trusted

Now I will close my heart and sleep a while
Bless my dream with gentle darkness
Until I could have my strength
To wait for the light
Maybe tomorrow….

I will sleep a while, until the dawn wakes me up again
I still believe….come what may….

There is no way to be free from love
Deeper we sink in the darkness
Brighter it shines in our hearts
The lights of love

- Yuki Kajiura (Maybe Tomorrow)

 

 

Como nunca antes, Kyoto Animation empieza a hacer uso de (muy) pesada artillería, sin dejarnos ni un segundo de tregua. Sin duda,  las próximas semanas serán díficiles de interpretar, todo un reto.

Sin más detalles (por ahora) y agradeciendo de antemano sus comentarios, un vistazo al futuro:

When I am down and, oh my soul, so weary;
When troubles come and my heart burdened be;
Then, I am still and wait here in the silence,
Until you come and sit awhile with me.

You raise me up, so I can stand on mountains;
You raise me up, to walk on stormy seas;
I am strong, when I am on your shoulders;
You raise me up… To more than I can be.

Otanoshimini.


3 Nekomentarios »

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  1. “Y todo desaparece en un instante…”

    Tuve que respirar profundamente luego de dicha escena. Sé muy bien que Kanon gira en torno a los milagros, pero dicho accidente deambula al borde del precipicio, uno en el cual si llegas a caer, jamás conseguirás salir con vida. La vida puede cambiar en un momento, en un instante, muestra de ello los hechos que conllevan a nuestra querida Akiko-san al borde de dicho abismo.

    Nuestra forma de reaccionar ante este tipo de situaciones siempre será distinta. Su servidor es alguien que no es conmovido por este tipo de situaciones (gracias a Dios aún no he enfrentado las partidas de mi madre, mi abuela materna y mi hermana) ya que nunca he derramado lágrima alguna por la partida inexorable de aquellos que han dejado este mundo, siendo el último uno de mis primeros amigos que hice en la Universidad. Ese día, por circunstancias de la vida, no estuve junto a él y fui salvado de compartir su destino. Aún así, aún sabiendo todo esto, no fui capaz de expresarlo. Nuestra mente y corazón siempre reaccionará de manera distinta, lo sé, sin embargo es triste pensar que de alguna forma el estilo de vida que llevamos hoy nos puede volver insensibles ante los actos de dolor más profundos como lo es uno de los más grandes temores del hombre; la muerte o el temor a perder a un ser querido a manos de ella. Dicha situación es la misma por la cual está pasando Nayuki, al estar consciente de que su madre es la única persona que ha estado a su lado a lo largo de su vida (ya que como en la vida real, no tuvo oportunidad de conocer a su padre). Ante la posibilidad de perder a esa persona especial, toda fortaleza desaparece, aquella sonrisa con la que siempre encaró cada reto y dificultad fue arrebatada en un suspiro; siendo reemplazada por una expresión de vacío y melancolía. Nayuki ha entrado a un camino cubierto por la oscuridad del dolor y la tristeza, la pregunta clave es ¿podrá haber alguna forma de salir de dicha oscuridad?

    Por su parte Yuuichi recuera el último fragmento que hacía falta en sus recuerdos, el más doloroso de todo; el mismo que lo hizo querer y hacer olvidar todo lo sucedido siete años atrás, y en sí, todo lo relacionado con esa ciudad. Es una reacción completamente natural para un niño de su edad, a los 9 años (creo que esa edad tenía Yuuichi no) aún se es muy vulnerable, tanto en mente como en espíritu. Una tragedia de semejante magnitud, aunada al sentimiento de impotencia al verse incapaz de hacer algo por evitarlo, causó en Yuuichi un efecto devastador. Logró sobreponerse a la partida de Makoto, a los demonios ficticios de Mai, a la partida súbita de Shiori con un simple adiós, uno que quizás puedo ser el último. Y ahora tiene ante sí una situación totalmente distinta, una de la que probablemente no encuentre salida por sí sólo.

    El episodio 23 ya emitido en Japón, sumado a lo acontecido hasta la fecha, me lleva a plantearme la siguiente inquietud de comparto con ustedes… ¿Es todo esto un sueño?

    Siempre me acordaré de ti Julia…. Spike Spigal.

    Finale y Kanon…. Últimas dos piezas de esta historia.

    Comment por Syaoran Li — 03/11/07 @ 11:02 pm

  2. Espero y no sea cierto, pero creo que este sera mi ultimo nekomentario para el taiyaki, me siento incapaz de expresar de una manera tan fluida como Koneko sensei o Syaoran kun los ultimos hechos de nuestro pescado relleno. Siento que las palabras que pueda usar se queden cortas, y mas a dos piezas de que la sinfonia termine. Supongo que debe ser la sensacion de ya no saber que decir ante situaciones asi.

    Koneko sensei tiene razon, la escena final del capitulo 21 fue magistralmente manejada, puesto que lo podria ser una escena con tientes uverdramaticos, termino dejandonos a todos con el corazon en la boca, y es que no hubo ningun reparo en demostrar que un segundo puede cambiar la vida de las personas. Ahora solo queda esperar el milagro, que si bien no seran de la magnitud de los ocurrido con Makoto (el mas trsite) , con Mai (muy sorpresivo) o con Shiori (el mas emotivo, diria yo). Demostraran y abatarian lo que las hermanas Misaka habia dicho alguna vez: Los milagros existen porque esperan la oportunidad de hacerse realidad.

    Ahora como ultimo comentario, Sensei, creo que Yuichi merecia morir por simples razones:
    - Ser un bastardo al no confortar o por lo menos tratar de mitigar la sorpresa de Nayuki cuando pasaron frente a la escena del accidente… (¿Tan difícil era un abrazo o, por lo menos, protegerla de tan crudo panorama?)
    - Ser un idiota, Nayuki se le lanzo muy directamente dos veces y la ultima creo yo, era la mas, mas provocativa de todas (¿recuerdan cuando se quedo dormida mientras estaban estudiando?)

    De cualquier manera, extrañaremos a la Nemuri hime, que ya desperto de su sueño y que esta destinada a enfrentarse a la realidad, una reali9ad que la puede derribar o fortalecer.

    … y lo mismo pasa con Yuichi…

    Comment por Axy Nekoi — 03/12/07 @ 7:47 pm

  3. “You raise me up, so I can stand on mountains;
    You raise me up, to walk on stormy seas;
    I am strong, when I am on your shoulders;
    You raise me up… To more than I can be”

    Amén por Romeo x Juliet.

    Creo que tendré que ver Kanon.

    Comment por Saouri — 03/13/07 @ 8:31 pm

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