1ras. Impresiones :: Binbo Shimai Monogatari
Previo a todo, quiero dedicar simbólicamente este bloque inaugural de 1ras. Impresiones en la nueva etapa de KickiNekos a un estimado amigo y lector que, aunque tengo poco tiempo de conocerle a profundidad, me ha compartido algo de su hilarante chispa creativa.
Walter, conciente de la fuerte batalla en que te encuentras, deseo de todo corazón que recuperes las fuerzas y la fe para seguir adelante. Los milagros existen, y estoy seguro que en esta ocasión se harán presentes
.
Dicho esto, comencemos con la producción que abre esta nueva temporada anime: Binbo Shimai Monogatari.

En 1842, cuando Eugène Sue escribió su opera prima, Los Misterios de París, no sólo abrio las puertas de la bien llamada "literatura de masas" (cuyo legado se hace presente en buena parte del entretenimiento-ficción actual), sino que puso sobre la mesa un tema que -desde entonces- se convertiría en un sello característico del melodrama.
La pobreza, por supuesto, es un fenómeno social desgarrador que, no importando cuántos estudios, reportajes o ensayos leamos al respecto, únicamente puede ser entendido en carne propia, viviendo día a día la frustración que representa no poder gozar los mismos lujos que otros o, peor aún, la angustia de reunir los suficientes centavos para una comida digna.
Considerando esto, las dispares representaciones de pobreza que la cultura de masas ofrece en literatura, televisión, cine u otros medios, siempre han sido objeto de duda o polémica, y la industria que nos ocupa no es la excepción.
Desde Ie Naki Ko (basada en la novela Sans Famille de Héctor Mallot), pasando por buena parte de los clásicos del Sekai Meisaku Gekijou, hasta versiones perfectamente moé~nizadas como las vistas en Binchou-tan o Mahoraba, la pobreza en la animación japonesa se ha presentado en distinos matices: en ocasiones exagerada, en otras imposible y, sobretodo en los últimos años, por demás idealista; sin embargo, la intención de estos relatos nunca ha sido -ni será- analizar la pobreza en forma general, sino emplearla como vehículo para el desarrollo de la trama y sus personajes, es decir, una mera herramienta.
Así, llega nuevamente a nosotros una historia en que la escacez es el punto de partida para una nueva etapa en la vida de dos jovencitas que, en la adversidad, logran encontrar invaluables tesoros, siempre juntas.



Binbo Shimai Monogatari, manga original de Izumi Kazuto, comenzó a serializarse en la revista Sunday GX a mediados de 2005 (contando al momento con 2 volúmenes recopilatorios), además de ubicarse como uno de los títulos más populares de dicha revista junto a REC de Q-Tarou Hanamizawa y Black Lagoon de Rei Hiroe.
Valiéndose de un atractivo dibujo y un argumento sencillo y emotivo, la versión original de Bimbo Shimai Monogatari presenta historias breves (algunas tan cortas como 2 páginas) sin un núcleo específico, enfocándose en la cercana relación entre sus protagonistas y las pequeñas -pero significativas- experiencias que tienen día con día.
En febrero de este año se dio a conocer que una adaptación anime de esta historia llegaría a la pantalla chica en verano, destacando la participación de Avex Mode en la producción general, a la par de Toei Animation en la producción de animación; obviamente, los argumentos sencillos siempre ofrecen un margen más amplio al ser llevadas a la T.V. de ahí que, con algunos interesantes arreglos, Bimbo Shimai Monogatari haya inaugurado la temporada veraniega de anime el día 29 de junio.
A continuación, las primeras impresiones de KickiNekos sobre esta historia…





Opening:
「Shinkokyu」Intérprete:
Splash Candy
Duo conformado por Babee (voz principal) y Franken (guitarra), Splash Candy se dio a conocer en 2003 a través de la disquera independiente 8bitsounds con el sencillo Pure Love, en el que dieron a conocer un fresco estilo pop-rock, además de ciertos experimentos acústicos, techno o denpa; ahora representados por Virgin, esta pareja maneja un simpático concepto al presentar las aventuras de sus "anime alter-ego" en su site oficial. Por otra parte, siendo uno de sus primeros lanzamientos a gran escala, Shinkokyu es una emotiva pieza soft-rock acompañada por una letra (un poco) melodramática, aunque bastante identificada con las protagonistas de la serie.
En lo que respecta a la secuencia animada, como es de esperar, los pétalos de sakura son un leitmotiv recurrente, mostrando algunos de los momentos más felices para Kyou y Asu, quienes siempre muestran una sonrisa a pesar de los problemas; el concepto es bastante colorido y atractivo, aunque a partir de aquí empiezan a notarse las proezas del staff para salir al paso ante el bajo presupuesto.



Ending:
「Soyokaze Life」Intérprete:
Kanako Sakai
Para algunos anime-fans de habla hispana, Kanako Sakai es ya una vieja conocida ^^; ¡así es!, se trata de la misma Aka-chan de REC, para quien Soyokaze Life representa su quinto sencillo: una adorable melodia cuyo ritmo va de la nostalgia a un espíritu genki-genki gracias a su adictivo ritmo y a la moé~ llamativa voz de Kanako- chan.
Complementando el tema musical, la secuencia nos presenta un día normal en la vida de Kyou y Asu, todo visto desde el pequeño balcón de su apartamento: desde la salida de Kyou al trabajo en la madrugada, pasando por el desayuno preparado por Asu, la salida al colegio y una noche tranquila. Extraordinariamente kawaii~ *-*.

Tras la temprana muerte de su madre, Kyou y Asu Yamada vivieron bajo el cuidado de su padre algunos años hasta que, abrumado por deudas de apuestas, opta por abandonar a sus hijas en un maltrecho apartamento sin, a simple vista, oportunidad alguna de sobrevivir; afortunadamente, la ferrea voluntad de Kyou, la hermana mayor (15 años), y el dinámico y metódico espíritu de Asu, la hermana menor (9 años), les ha permitido salir adelante en todos los sentidos.
Probablemente no cuenten con mucho pero, gracias al trabajo duro de Kyou (quien desempeña cuanto empleo logra encontrar, además de asistir a la preparatoria) y a la rutina establecida por Asu (responsable de la economía del hogar a la par de sus estudios de primaria), estas jovencitas son capaces de disfrutar al máximo cualquier detalle de la vida y sobrepasar cualquier obstáculo, siempre y cuando estén juntas.
Hoy parece ser un día como muchos otros. Kyou se levanta de madrugada para salir a repartir diarios, no sin antes dejarle una nota de buenos días a su querida hermana. Por lo visto, hoy es un día especial: el típico festival de fuegos artificiales es un evento que Asu-chan ha esperado con ansia durante semanas, ahorrando cada centavo en su bunta-alcancía para poder pasar una noche inolvidable con su hermana entre manzanas acarameladas, algunos juegos y, por supuesto, el espectáculo multicolor bajo el cielo nocturno.


Así, después de un rápido desayuno, Asu-chan sale rumbo a la plaza del templo local para observar los preparativos del festival y calcular los gastos para la noche, sin embargo, al volver al apartamento encuentra un difícil escenario: su bunta-alcancía, con que tanto esfuerzo había llenado, ahora yacía sobre una mesa, completamente vacía; consternada, Asu ve llegar a una Kyou ya vestida con la yukata de su madre y con un regalo para ella: una yukata nueva. Pero, al darse cuenta que fue Kyou quien gastó su dinero sin pedirle permiso y sin considerar sus deseos, Asu se niega a acompañarla al festival, rompe en llanto y sale corriendo con la yukata entre brazos.
Decepcionada, Asu-chan corre hacia la tienda de yukatas con la intención de devolver su regalo, aunque llega empapada debido a una súbita tormenta; la responsable de la tienda felicita a Asu por su nueva yukata y le hace ver que fue la propia Kyou quien, con mucho esfuerzo, compró los patrones de tela exactos para que la yukata fuera igual a la de su madre; bañada en lágrimas, recapacitando sobre su error, Asu acepta ponerse la yukata e ir en busca de Kyou.


También arrepentida de su falta, Kyou busca a Asu en medio del festival aunque, en medio de la gente, le es imposible encontrarla; desesperada, Kyou corre a una colina cercana para llamar a Asu con todas sus fuerzas; también en el festival, Asu por fin encuentra a su hermana, ofreciendole una disculpa justo cuando los fuegos artificiales llenan los cielos…
Al día siguiente, Kyou sale a su cotidiana entrega de diarios, llevándose una sorpresa al encontrar a Asu en la calle ofreciéndole una tasa de café; Asu también quiere ayudar, pero Kyou afirma con una sonrisa que no hay problema, ella es quien esta a cargo del trabajo. Melancólica, Asu-chan abraza a su hermana, pidiéndole que nunca la deje sola… respondiendo al abrazo, Kyou hace una promesa bajo un nuevo amanecer.
Después de todo, si bien se desea, cualquier día puede ser un dia especial…


Creo que una sinopsis más melodramática no podía haber sido escrita ^^;;, pasemos ahora al pseudo-análisis de rigor.
Como mencionaramos al inicio, el mayor problema de Binbo Shimai Monogatari en el renglón técnico es, irónicamente, su escaso presupuesto; por supuesto, el trabajo en diseños de personaje es notable (bastante fiel al original) y el diseño de escenarios es "austeramente atractivo" (recuerda al estilo de la primera serie de To Heart o al trabajo de Chikako Shibata en Hachimitsu to Clover), pero hay ciertos momentos en que la animación se muestra limitada y con poco detalle, además de un uso exagerado de fades, hermanas sonrojadas y pétalos de sakura en CG… aunque es aquí donde el staff se vale de ciertas "trampas" para salir del problema (algo usual en Toei).
Retomando la trama, hay que dejar clara una cuestión: en esta historia, el sentimentalismo se encuentra a flor de piel (matizada constantemente con toques de comedia), incluso algunas escenas se muestran más dramáticas que en el manga lo que, aunado a la suave banda sonora de Akiko Kosaka (nada extraordinario, pero cumple su cometido), el excelente desempeño de sus seiyuu principales (en especial Tomoko Kaneda, cuya interpretación de Asu podría convertirse en su mejor trabajo), y la inclusión de la madre de las hermanas como narradora post-mortem (en voz de la veterana Aya Hisakawa), hacen de esta serie una auténtica delicia para quienes gustamos del slice-of-life y un poco de drama meloso.
Por otra parte, resulta interesante que este primer episodio haya sido un collage de los capítulos 2, 7 y 9 del manga con un poco de material original; considerando que Binbo Shimai Monogatari está planeada para 10 episodios, pienso que los 2 tankoubon ya impresos resultarán suficientes para esta adaptación, aunque me gustaría ver un poco más de material original. Después de todo, el argumento es flexible y permitiría explorar otro lado de los personajes.
Concluyendo, a pesar de sus flaquezas técnicas, Binbo Shimai Monogatari es una historia que puede cumplir las expectativas de los seguidores de la historia original o de aquellos que sean adeptos a relatos sobre los pequeños detalles de la vida, el valor de la familia y de un buen corazón. Bien lo dice el slogan de esta serie… Poor, but pure ^^;;









Pues esta es una de las que tenía ganas de ver, me gustan este estilo de series. A ver si no decepciona ^^
Saludos Don Micro!
Creo que el principal defecto de esta serie es el melodramatismo, a veces cae en lo exagerado, pero el resto de las historias del manga (hasta ahora publicadas) no son tan melosas como esta, así que eso puede cambiar